Carlos Vidal preside el Nantón, juega, pinta el campo, abastece la cantina y su madre lava gratis la ropa
09 dic 2015 . Actualizado a las 08:19 h.Es un directivo atípico, aunque es habitual que en el fútbol modesto se den este tipo de situaciones extremas similares por las circunstancias que rodean a los clubes de las categorías más bajas. Sin embargo Carlos Vidal Fariña (Nantón, 1982) supera todos los sacrificios conocidos. Desde hace tres temporadas es presidente del Club Dep. Nantón, un conjunto que milita en la Tercera Autonómica de la Costa da Morte. Desde los 13 años viste la camiseta del equipo en sus distintas categorías, y en la actualidad es el capitán. Lleva veinte campañas ininterrumpidas como futbolista. Todo ello no tendría mayor relevancia, pero si añadimos que pinta el campo cada domingo, que abastece la cantina antes de cada encuentro, que es uno de los futbolistas que nunca falta y que su madre lava la ropa del equipo, la situación pinta de una otra forma muy diferente.
Es uno de esos hacelotodo del fútbol modesto, que tiene como única compensación su amor al fútbol. Carlos Vidal no le da importancia. Llega el primero al campo de As Fontiñas con mucha antelación cada domingo. Lo primero que hace es bajar la indumentaria de los jugadores previamente lavada, secada y planchada de forma gratuita por Josefa Fariña, su progenitora, que en algún momento también llegó a remendar.
Una vez que las bolsas de la ropa están en el vestuario y colocadas aprovecha para cambiarse de corto y seguir con sus preparativos. Lleva hasta la cantina las bebidas que los aficionados consumirán en el transcurso del encuentro. Realiza la contabilidad y, de forma especial, la de la cantina, que aporta unos buenos dividendos para el club.
Después pinta el campo. Para ello utiliza un carretillo que ya tiene años. Antes se empleaba cal, pero ahora no hay y lo que se pone para delimitar las líneas del terreno de juego es yeso. La empresa Almacenes Arjomil aporta desinteresadamente esos dos sacos cada semana y durante la temporada. Son 30 kilos y treinta minutos que le lleva la labor.
Entre tanto el entrenador y los jugadores van llegando. Cuando finaliza toda su tarea se suma al grupo para ejercitarse antes de iniciar el partido correspondiente. Pero Carlos Vidal destaca la labor que realizan todos los integrantes de la directiva. El delegado del equipo, Borja Andrade, es el presidente de los diferentes festejos en la parroquia. El presi compensa su colaboración con el equipo siendo camarero durante las celebraciones. Por eso Borja aprovechó que Carlos es licenciado en económicas desde el 2010 para que lleve la contabilidad de los diferentes festejos que organizan y por eso lo nombró componente de la rectora. Al finalizar los partidos, Carlos conjuntamente con el entrenador, Regueira; el vicepresidente, Cordeiro; el secretario, David Lareu; el tesorero, Ernesto Fernández, o Iván Andrade y Borja Andrade realizan la limpieza de los vestuarios, algunos venden las rifas, otros están en la puerta de entrada, hacen de camareros en la cantina o llevan el papeleo que origina el club.