Marc Márquez, sonrisas y récords

Ha igualado las diez victorias consecutivas de Doohan y es el más joven en lograr dos títulos seguidos de MotoGP, donde ha ganado la mitad de las carreras


Redacción / La voz

Mucho antes de que ganara su décima carrera consecutiva de este año, todos daban ya por hecho -salvo grave accidente o circunstancia similar- que Marc Márquez renovaría su corona en la categoría reina. El del 2014 es el título de la ratificación, el de las dudas despejadas, el de la superioridad insultante después de la mayor igualdad del 2013, cuando Jorge Lorenzo llegó a la última carrera del año con opciones de título.

Entonces también hubo voces que apuntaron que Márquez era campeón en el 2013 gracias a la fractura de clavícula de Lorenzo en Assen, que le restó numerosos puntos para el campeonato. Pero las caídas forman parte de los méritos del pilotaje, como bien sabe el propio Marc, quien perdió el título en el 2011 por varios episodios similares. Además, Lorenzo no era el único aspirante del 2013. Entre los favoritos figuraban Pedrosa y Rossi por delante de un novato que acabaría haciendo historia.

Márquez continúa su escalada de pilotaje. No solo ganó a Lorenzo, a Rossi, a Pedrosa, de nuevo humillado por portar la misma máquina perfecta que Marc. También se ganó a sí mismo y ya es el bicampeón del mundo de la cilindrada reina más joven de la historia. Y su sonrisa imborrable apunta a que el gran Márquez del 2014 podría ser una versión menor de lo que a los aficionados les queda por disfrutar en los próximos años.

El joven ilerdense presenta un dato aún más espectacular: ha ganado la mitad de las carreras que ha disputado en la cilindrada reina. Además, ha alzado su segunda corona cuando aún faltan tres carreras: Australia, Malasia y Valencia, donde volverá a posar entre dos pilotos de las otras categorías todavía por decidir.

Amenaza a Rossi

Marc Márquez (Cervera, 1993) amenaza los nueve títulos de Valentino Rossi. Ya lleva cuatro y solo tiene 21 años. Apenas han pasado seis temporadas desde que debutó en el Mundial con 15 años. Aquel primer curso lo corrió con KTM, en cuya montura tuvo que colocar sobrepesos para compensar los apenas 34 kilos de su cuerpo menudo. Dos años más tarde se haría con el título del octavo de litro al tiempo que se sometía a una estricta dieta para forjar un cuerpo más equilibrado con la moto. Para el recuerdo queda el Gran Premio de Portugal, que ganó saliendo desde el box. Las caídas, especialmente la de Sepang, tirarían por tierra un título al que aspiró durante el 2011 en beneficio de Stefan Bradl, pero en el 2012 inauguró su triunvirato. Entre los consejos de Emilio Alzamora y la experiencia del año anterior, Marc Márquez rodó con la madurez de un veterano y se convirtió en el campeón de Moto2 al tiempo que Casey Stoner decía adiós al mundo del motociclismo. Honda le ofreció el asiento vacante y Marc, presumible escudero de un Pedrosa de frustración perenne con el título de MotoGP, mostró el camino para romper la hegemonía de Yamaha.

Todos los pilotos se rinden al talento de Marc Márquez. El propio Bradl, quien le ganó en el 2011, relató de forma gráfica lo que significa este catalán en las dos ruedas. «Talento tenemos todos los que corremos en MotoGP. Pero hay gente que tiene ese algo. Él es como nuestro Lionel Messi o nuestro Neymar», dijo. Este año, Marc ha igualado el récord de Doohan de diez triunfos consecutivos. «Se ocupa de destrozar la moral de sus rivales», sentencia el australiano en declaraciones a un periódico.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos

Marc Márquez, sonrisas y récords