Álex Vidal consiguió su tercer campeonato del Mundo consecutivo en Moscú
26 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Álex Vidal Álvarez (Ribeira 1981) sigue haciendo historia. El deportista tiene el honor de poseer tres títulos del Mundo, una proeza al alcance de muy pocos y quizás el único de Barbanza. El domingo se proclamó por tercer año consecutivo campeón mundial de parataekuondo en Moscú.
El joven deportista está contento. Reconoce que cada vez es más difícil conseguir subirse a lo más alto del podio pues con el paso de los años los rivales son mejores. A pesar de la hazaña, Vidal continúa siendo el mismo y solo piensa en seguir en los tatamis.
Con 33 años lo ha conseguido todo en el deporte. Está en lo más alto y su intención es seguir «ata que o corpo aguante».
El trabajo y la perseverancia son sus mejores armas. Esta es su tercera medalla de oro consecutiva. En el 2009 y 2010 se colgó la plata, también a nivel mundial.
Álex Vidal se alzó con la corona en Rusia en la categoría K-43 en menos de 61 kilos. En semifinales se tuvo que ver las caras con el representante francés. Fue la pelea más difícil pues comenzó perdiendo. Al final ganó por 4-2. La final ya fue más fácil. Se enfrentó a Gersson Mejía. El resultado fue el mismo pero con la diferencia de que los tres primeros puntos fueron para el ribeirense haciendo un combate mucho más tranquilo y controlando en todo momento a su rival.
La última presea cosechada fue «a máis difícil». Y es que ahora «os controis médicos son moito máis duros e o rivais tiñan menos discapacidade que eu».
A pesar de las dificultades de los rivales, hizo un excelente campeonato pues «encontreime moi ben e con moita seguridade. Creo que lle saquei todo o proveito posible aos adestramentos dos últimos meses».
Preparación
Y es que las medallas no llegan solas. Álex Vidal comenta que la preparación es muy dura y antes de un torneo de estas características entrena unas tres horas diarias.
Aún con el sabor de la miel en los labios, el deportista tiene como objetivo «descansar unhas semanas». Y es que en su cabeza ya da vueltas el campeonato de Europa que tendrá lugar en octubre en Turquía. «En agosto comezarei a prepararme para estar en condicións», añade.
Pero como todo deportista, una de las ilusiones del ribeirense es participar en una paraolimpiada. De momento, este deporte no tiene esa calificación pero en octubre se sabrá si se incluye en los juegos de Tokio del 2020. Es uno de sus sueños.
Una familia
El taekuondo es su vida. Su pasión, «é algo especial para min». Este deporte le permite conocer gente nueva y además considera a sus compañeros de club, el Natural Sport, como su segunda familia. Y es que para el «o sacrificio é coma un premio, pois a miña vida xira en torno a este deporte».
El taekuondista llegó muy tarde a este deporte pero lo asimiló de forma espectacular. Comenta que con 18 años, y cuando el médico le dio el alta, le recomendó practicar deporte. Se apuntó al gimnasio y uno de los entrenadores, Juan Luis Martínez, le sugirió que diese unas patadas. Tras una pequeña experiencia, «sentinme moi ben». Se animó y siguió. Se apuntó en el equipo y el primer día «todos tratáronme coma se fose un máis iso gustoume. Ese día déronme unha malleira e a partir de aí xa non o puiden deixar».
Ahora que está en lo más alto de su carrera, Vidal recuerda su inicio con mucho cariño y en especial a su mentor, el preparador Juan Luis Martínez.