España pone en juego con Chile la posibilidad de seguir peleando por clasificarse para los octavos
18 jun 2014 . Actualizado a las 20:05 h.Lo impensable ha sucedido. El campeón del mundo, contra las cuerdas; España se juega hoy la posibilidad de seguir en el Mundial o de decir adiós de forma anticipada. El paso de los días parece haber aliviado la derrota más dura que ha sufrido la selección en los últimos años, aunque el 5-1 pesa como una losa para que, probablemente, el equipo de Del Bosque no dependa de sí mismo incluso ganando los dos partidos que le quedan de la primera fase.
Para empezar, esta tarde frente a Chile, un viejo conocido que salvó los muebles sin excesivos alardes frente a Australia en su estreno (3-1), pero para el que el empate hoy tendría un enorme valor. España necesita ganar para sobrevivir, golear para depender de sí misma en la última jornada y convencer para despejar sus propias dudas y volver a creer.
Holanda dejó al descubierto demasiadas carencias como para pensar que la selección española está metido en un inmenso agujero sin salida posible. Difícil de entender que lo único salvable de una España desorientada fuera el primer tiempo de Iniesta. Nada funcionó en el estreno y, fiel a su estilo, Del Bosque no parece decidido a darle la vuelta a todo el calcetín. Pedro, un jugador de su entera confianza, en el lugar de Silva será el cambio más significativo. Piqué también podría verse afectado por el tsunami holandés y parece que dejará su puesto a un Javi Martínez más fresco. El resto, lo habitual, entre otras cosas porque al técnico español no le queda otro remedio que seguir confiando en el núcleo con el que se han cosechado tantos éxitos. Si no se produjo el recambio antes del inicio del Mundial, difícilmente comenzará a atisbarse con el tren en marcha.
Pese a que desde algunos púlpitos se ha reclamado un golpe en la mesa por parte del paciente Del Bosque e incluso se le ha recomendado que prescinda de jugadores como Casillas -uno de los que ofreció disculpas públicas por su actuación frente a Holanda-, Busquets o Xavi, pero el técnico no va a ir más allá de algunos matices. Eso sí, ha volcado todo su empeño en el necesario refuerzo anímico para encarar el momento más delicado de la selección desde la volcánica derrota en Irlanda con Luis Aragonés tras el Mundial del 2006.
«Ganaremos o moriremos con nuestro estilo, cambiar sería un error», insistía Xavi hace un par de días. Y Vicente del Bosque es del mismo parecer, aunque, como opción, incluso maneje el prescindir de doble pivote para darle entrada a Cesc y reforzar el juego combinativo que tan buenos resultados ha dado..
Enfrente, Chile. Un rival incómodo y que todavía, aunque con Jorge Sampaoli al mando, se siente en cierta forma heredero de los tiempos en los que Bielsa regía sus destinos. Presión asfixiante en todo el campo, abundancia de marcajes individuales, tres centrales con la línea muy cercana al medio del campo, dos laterales con recorrido y velocidad arriba. No admite secretos; así ha jugado Chile los últimos años y así afrontará su partido contra España. A los chilenos les llega el empate, pero no saben jugar a otra cosa que no sea buscar al rival durante los noventa minutos. De ahí que la velocidad de Pedro y la habilidad para desenvolverse a campo abierto de Diego Costa se antojen los antídotos para poner en apuros a un grupo que sufre con el balón parado y en el juego aéreo.
Dudas sobre Vidal
Pero no todas las cualidades del voluntarioso conjunto chileno residen en su capacidad para anular al rival. La mayor parte de sus integrantes actúan en el extranjero y algunos en competiciones de tanto fuste como la Premier (Medel, Jara Beausejour), Italia (Isla, Vidal, Carmona y Pinilla) o España (Bravo, Silva, Alexis, Orellana y Vargas). La duda es el estado físico de Vidal, una de las sensaciones del Calcio y objeto de deseo de los grandes de Europa. El centrocampista del Juventus y Alexis son las referencias de coriáceo y pegajoso equipo chileno. Un hueso para detectar si España tiene aún recorrido.