Mientras la directiva no alcance un acuerdo definitivo con Pablo Iglesias, el banquillo del Viveiro seguirá desierto. Su último inquilino se despidió el domingo. Y lo hizo en silencio, sin aplausos ni reproches, pero avalado por unos números que son los mejores que ha presentado el club desde que se precipitó de la Tercera División. A ellos se aferra José Manuel F. Teijeiro (Foz, 1972) para defender su actuación al frente de una plantilla «buena pero con carencias». El estratega focense cree que los tres equipos que dejaron al Viveiro atrás eran superiores.
-¿Cómo salió el domingo de Cantarrana? ¿Cabizbajo por no lograr el ascenso o con la cabeza bien alta?
-Me fui con la cabeza bien alta, contento y orgulloso por el trabajo que hicimos y muy agradecido a la junta directiva por confiar en mí para su proyecto.
-¿El Ribadeo, el Bergantiños y el Silva eran mejores que el Viveiro?
-Si vamos a las hemerotecas comprobaremos que a principios de temporada mis favoritos eran el Bergantiños, el Ribadeo y el Silva, por este orden, y dije que la misión del Viveiro consistía en estar cerca de ellos.
-Y lo logró. Pero ¿qué le impidió dar un paso más?
-Tener alguna temporada detrás luchando en lo más alto. Nos faltaron tablas y algún futbolista incluso lo reconoció durante una charla en el vestuario. Los jugadores que llevaban más tiempo en el Viveiro estaban habituados a luchar por no descender y este año pelearon por el ascenso directo hasta la jornada 36. Tiene mérito llegar a donde llegamos. Creo que poco más jugo se le podía quitar al equipo.
-Las lesiones también fueron un lastre: Carlos, Iago, Felipe Varela, Aurelio, Erni... ¿No cree?
-Lesiones hay en todos los equipos, el problema fue que nuestra plantilla era demasiado corta para hacerles frente.
-¿Es cierto que no tenía ganas de seguir en el club?
-No exactamente. Mi vida privada es un tanto particular y por esta razón me costó mucho cumplir con las exigencias que marca un club tan serio como el Viveiro. Fue un año duro en ese sentido. Lo que tenía claro es que si la directiva me ofrecía la renovación, solo seguiría si cambiaban algunas cosas. Lo primero, los horarios de los entrenamientos.
-Parte del público le tachaba de conservador, discutía sus estrategias.
-La opinión del público es sagrada, hay que respetarla siempre. Pero más que conservador, me considero un entrenador ordenado y consecuente. Y me explico. Consideré que la mejor línea del Viveiro era la defensa y esta sufría cuando tenía que correr para atrás. A esto hay que sumar que la mejor virtud de la mayoría de los nuestros delanteros era la velocidad, necesitaban espacios... Así conseguimos meter muchos goles y ganar muchos partidos. Si tuviera otro tipo de futbolistas en el medio a lo mejor la táctica sería otra. No teníamos jugadores en el centro del campo que quisieran tener el balón.
-¿Qué retoques necesitaría el Viveiro para subir a Tercera?
-Ahí no debo entrar, es un asunto que ya no me compete.
-¿Usted que haría?
-Daría bajas, alguna llamativa, y evidentemente pediría refuerzos, pero no necesariamente de categorías superiores. Hay muchos jugadores en la comarca que pueden ser muy útiles y el mejor ejemplo es Fran. Su fichaje se discutió y fue uno de los futbolistas con mejor rendimiento.
-¿Qué planes de futuro tiene?
-Mi idea es seguir entrenando, pero en un club que no condicione mis necesidades familiares.