Entre goles y dolores

Ignacio Javier Calvo Ríos
NASO CALVO SANTIAGO / LA VOZ

DEPORTES

Pese a no estar al cien por ciento varios jugadores, el Bertamiráns logró la victoria.
Pese a no estar al cien por ciento varios jugadores, el Bertamiráns logró la victoria. SANDRA ALONSO< / span>

El Bertamiráns gana al Laracha pese a que varios de sus jugadores se presentaron al encuentro con gastroenteritis y vómitos tras la cena de Navidad

16 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El Bertamiráns-Laracha del grupo primero de Tercera División nunca peligró. «En ningún momento planteamos la suspensión del partido», comenta Leví, director deportivo del equipo de Ames. Sin embargo, el susto fue monumental cuando empezaron a aparecer los primeros síntomas de intoxicación. El equipo de Ames celebró el viernes la cena de Navidad y al día siguiente algunos jugadores empezaron a sentirse mal.

El menú de la cena fue bien sencillo. Entrantes a base de croquetas de marisco, pimientos rellenos de marisco y chipirones. Luego, carne y postre. «No sabemos qué pudo pasar, pero al final nada más que fue un susto, aunque algunos jugadores sí acabaron rotos el encuentro», apunta Leví.

Uno de los más afectados fue Suso Lago, el entrenador del porteros, que no pudo asistir al partido. Tenía una fuerte gastroenteritis, con vómitos, y tuvo que quedarse en casa. El sábado por la tarde y el domingo por la mañana los jugadores tenían síntomas parecidos, que fueron curando a base de ir a la farmacia de guardia.

Durante el choque, Gustavo pidió el cambio. «No podía más. No aguantaba el dolor de estómago y estaba realmente agotado», dice Leví. Uno de los que menos notó las consecuencias del menú fue Otero. Tampoco le pasó nada al delegado Villa. Pero quienes tuvieron más suerte fueron Juancar y Álex Pérez, que no pudieron asistir a la cena.

Al final del encuentro, los jugadores del Bertamiráns estaban más tocados que de costumbre. Acabaron derrotados por el cansancio, pero felices por la victoria conseguida ante el Laracha. Un triunfo que vale doble porque el esfuerzo que tuvieron que realizar los futbolistas locales fue mayor del habitual.

Tratamiento

En vísperas del encuentro, cada jugador fue frenando las molestias como buenamente pudo. Con algún medicamento y con algún que otro complemento vitamínico, los pupilos de Javi Touriño fueron reduciendo sus dolencias. Antes de comenzar el choque y durante el descanso bebieron muchos líquidos, sobre todo energéticos. Había que hidratarse convenientemente para evitar más sustos.

«Algunos jugadores estaban muy incómodos, pero todos fueron mejorando para poder jugar», recuerda Leví, quien reconoce que fue «una gran victoria». Pero el susto inicial tardó en pasar. «Cuando llegamos al campo el panorama era desolador», subraya el director deportivo. Además, el Laracha venía más descansado, pues no jugó entre semana como el Bertamiráns. Tenía muchas más jornadas de descanso. Al final, los jugadores «acabaron totalmente vacíos y tremendamente cansados», subrayó.

El Bertamiráns seguirá con su planificación semanal. Hoy habrá entrenamiento para evaluar las consecuencias del gran esfuerzo y el plantel de Javi Touriño descansará el martes como viene siendo habitual.