El Obradoiro fue Jeckyll y Hyde

M.G. REIGOSA SANTIAGO / LA VOZ

DEPORTES

SANDRA ALONSO

Reaccionó tras el descanso, pero no logró culminar la remontada ante el Zaragoza

28 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El Obradoiro Río Natura Monbus sigue sin conocer la victoria después de tres jornadas. Pero el pronóstico es más optimista que hace una semana, porque el equipo reencontró sus señas de identidad en la segunda mitad y se quedó muy cerca de culminar la remontada ante un CAI Zaragoza sobrio, especialmente acertado en la larga distancia.

Por el camino, el colectivo sufrió demasiados arañazos. La mayoría, por errores propios y porque todavía le cuesta entender que tiene que ser tigre y no gato sobre la pista. Los rebotes que concedió debajo de su aro en el último cuarto resultaron letales. Lo mismo que los tiros liberados de los aleros, sobre todo antes del descanso. Mención especial merece Stefansson, que secó a Corbacho y tuvo tiempo de anotar seis triples.

El Obradoiro claudicó porque jugó siempre a remolque. Fue Jeckyll y Hyde y no puede permitirse ese desdoblamiento de personalidad.

Se desenganchó en los compases iniciales, en los que volvió a acusar la falta de acierto. A un equipo se le salían incluso las bandejas y el otro veía el aro en tres dimensiones.

El primer cuarto acabó con un 15-19 que era un mal menor, sobre todo teniendo en cuenta que las dos últimas canastas fueron locales, fruto de sendos robos de balón.

El segundo cuarto fue el que más dolió. La defensa es la piedra angular del baloncesto del Obradoiro, obligado a apretar los dientes desde el minuto uno al cuarenta. El caso es que entre el diez y el veinte encajó 27 puntos de todos los colores: Shermadini cerca del aro, Rudez en acciones de uno contra uno a cuatro metros de la canasta, entradas hasta la cocina, misiles de largo alcance... Así se llegó al descanso con un 34-46 que dejaba mal cuerpo.

El intermedio debió ser de órdago a la grande, visto como volvió el equipo y como se quejo Moncho Fernández en la rueda de prensa por el primer tiempo.

Reacción racial

El colectivo santiagués apretó más y mejor en la retaguardia. Dewar abanderó una reacción racial a la que se fueron sumando los compañeros. Y, aprovechando que el gigante Shermadini se fue al banco, las diferencias empezaron a menguar hasta quedarse en solo dos puntos.

El tercer cuarto acabó con polémica, porque uno de los árbitros, Araña, dio por bueno un tapón de Jones sobre Delas que la afición y el inexpresivo pívot croata, muy enfadado, reclamaron como legal. Le valió a los maños para encarar el último cuarto con cinco puntos de renta.

En ese último cuarto el CAI arrancó con un parcial 4-11 apoyado en el rebote ofensivo y el acierto del inefable e incansable Steffanson. Y aunque el Obradoiro, con Delas desatado, llegó a acercarse a cinco, no terminó de culminar. Remó contracorriente sin desmayo, pero murió en la orilla.

Ficha técnical

Parciales en cada cuarto: 15-19, 19-27, 26-19 y 22-21.

Árbitros: Arteaga, Araña y Oyón. Muy protestados. Eliminado por personales Shermadini, min 38.

Incidencias: Multiusos Fontes do Sar. Tercera jornada de la Liga Endesa, con 4.438 espectadores en las gradas.

82-Rio Natura Monbus (15+19+26+22): Vasilis Xanthopoulos (9), Durand Scott (4), Pavel Pumprla (4), Mario Delas (14), Mike Muscala (19) -cinco inicial-, Ben Dewar (11), Oriol Junyent (4), Alberto Corbacho (3), Nick Minnerath (8) y Rafa Freire (6).

86-CAI Zaragoza (19+27+19+21): Pedro Llompart (-), Michael Roll (9), Pere Tomàs (5), Joseph Jones (5), Giorgi Shermadini (13) -cinco inicial-, Jon Stefansson (28), Damjan Rudez (6), Victor Sankidze (14), Jonathan Tabu (6) y Albert Fontet (-).