El próximo jueves, con La Voz, una nueva edición de la Guía de Másters de Galicia
Desde que el pasado mes de enero me preguntó por primera vez qué me parecía la idea de que se incorporara al Deportivo, supe que Nelson reunía las condiciones que exige la grada de Riazor a los jóvenes para triunfar: calidad y ganas de aprender. Y así es este chico humilde con el que compartí grandes momentos en el Benfica. Nos llevábamos muy bien y desde que surgió la posibilidad de recalar en A Coruña, no dejó de hacerme preguntas sobre la ciudad, la Liga, el club... Le dije que no se lo pensara, que adelante. Pero tardó más de lo que esperaba y ahora llega con muchas más ganas aún.
Como futbolista, va a ser un fenómeno. Es muy joven y en el Benfica están Cardozo y Rodrigo, que le impedían jugar con asiduidad. Por eso le va a venir muy bien este paso por el Dépor, en donde tendrá más minutos. Porque en Portugal, cuando tuvo oportunidades, supo responder con goles, algo que le sirvió para ir a la Eurocopa. Como decía, es un chico muy sencillo que siempre sufrió mucho cuando las cosas no le salían. Porque si algo tiene es gran implicación en el trabajo. Su predisposición a aprender también es elogiable. En el Benfica siempre se acercaba a los veteranos y se fijaba en lo que hacían y cómo. En el Dépor, seguro que, más allá de los muchos portugueses con los que compartirá vida, tendrá a Manuel Pablo y Valerón como referentes.
El gol del pasado lunes fue solo un ejemplo de lo que es capaz de hacer. Si no lo ha conseguido aún, pronto se ganará a la grada de Riazor.
Felicidades, Nelson.