El veterano portero español vive en Londres sus cuartos Juegos: «Mis hijos piden una medalla»
31 jul 2012 . Actualizado a las 18:50 h.Hace tiempo que sus entradas se convirtieron en calva, y con 40 años José Javier Hombrados (Madrid, 1972) vive sus cuartos Juegos. Sabe que no habrá más, aunque le gustaría jugar el Mundial del próximo año en España. El capitán de la selección fue clave en el debut contra Serbia, cuando sustituyó antes de tiempo a Arpad Sterbik y fustigó a los balcánicos con su colocación. Hoy repetirá ante Dinamarca. «Lo más importante del debut fue el espíritu de fuerza de todos, esa conjura después de llegar al descanso perdiendo por cuatro goles. El equipo ha venido a conseguir cosas. Había que luchar, y si nos ganaban era porque eran mejores», considera.
-Ganaron por carácter y defensa.
-Al final encontramos nuestro punto en defensa. Los centrales son los que están llevando todo el peso estupendamente, algo muy importante porque lo basamos todo en la defensa y el contraataque.
-En un grupo inicial tan potente, el triunfo les refuerza mucho.
-Sí. Es un grupo muy difícil donde habrá muchos cambios de puestos. Todos serán rivales. Serbia no lo ha dicho todo aún. No debemos especular, sino sumar.
-¿Tienen ganas de revancha contra Dinamarca, que les ganó en las últimas ocasiones?
-Aquí la única revancha para nosotros es conseguir los puntos. Están en medio de nuestro camino y hay que intentar saltarles para continuar, con un triunfo. Tienen un gran equipo, y lucharemos para conseguirlo.
-¿Qué supone para usted disputar ya sus cuartos Juegos Olímpicos?
-Los afronto con mucha ilusión y con muchas ganas. Pero también es muy duro. Porque es por la necesidad de sumarle al equipo, apoyarle y darle toda la experiencia posible. Y ojalá sea capaz de estar a la altura. El debut fue difícil porque no estaba previsto cambiar a Arpad tan pronto, y nos ha costado. Al final pudimos darle la vuelta al marcador.
-Debutó en los Juegos en Atlanta 1996 con 24 años. ¿Es la misma persona hoy con 40?
-Ha pasado mucho tiempo. De aquella persona queda poco. Hay un poco de aquella travesura, pero en general soy mucho más calmado. Ahora los nervios no existen. Notas la tensión y la importancia de tu posición dentro del campo, aunque estás más tranquilo y sabes lo que hacer en cada momento.
-¿Qué le piden sus hijos de los Juegos?
-Que vuelva a casa, sobre todo. Son muchos días los que estamos fuera siempre. Pero están emocionados cuando me ven por la tele, y forman parte de tus inquietudes, e influyen en si estás bien o mal.
-¿Le pidieron la medalla?
-Mis hijos piden una medalla, pero no son conscientes de esto porque son muy pequeños todavía. En el 96 tampoco yo sabía lo importante y difícil que es llegar a conseguirla.
-En la Villa es uno de los deportistas veteranos. Comparte vivencias con atletas que podrían ser sus hijos.
-Perfectamente. Al final, cuando vives en un ambiente deportivo y en tu equipo hay gente a la que le sacas 15 años, pues lógicamente no eres consciente de tu edad. Estás en una especie de burbuja, en la que todos estamos entre los 20 y los treinta y algo. En el equipo mis 40 años no existen.
-Quiere sumar para el grupo, pero le ilusionará retirarse de los Juegos Olímpicos con su tercera medalla.
-Ahora mismo eso sería pensar demasiado lejos. Pero claro que es un sueño para cualquier deportista.