«Soy mucho mejor futbolista de lo que la gente cree», asegura
29 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Llegó al Deportivo en el verano del 2010 con ganas de comerse el mundo: «Es el momento más dulce de mi carrera», aseguraba entonces. Pero las cosas no le han salido como él deseaba. En su primera temporada en A Coruña, el conjunto blanquiazul descendió y él solo disputó poco más de seiscientos minutos. En la segunda le llegó más competencia con Bruno Gama y Salomão y las lesiones tampoco lo acompañaron. Destacó en la Copa del Rey con dos goles al Levante y luego desapareció del equipo. Ahora, en su último año en la capital herculina, Saúl se reivindica como «un buen futbolista». Cree que tiene sitio en un equipo en el que considera que «no hay ninguna superestrella que pueda jugar siempre» y por eso está ilusionado con demostrar que es «mejor futbolista» que cuando llegó.
Habla pausado, pero claro. Confía en él más que nadie. Se ve con posibilidades y por eso quiere «ponérselo difícil al entrenador» y quedarse en A Coruña para disputar un puesto en la banda.
110% de confianza
«Tengo el 110% de confianza en mí. Para mí no hay nadie mejor que yo y lo demuestro cada día, en cada entrenamiento. Soy un currante nato. Puedo tener mejor o peor suerte en los partidos, pero siempre me voy a casa tranquilo porque lo doy todo. La idea que tengo es que estoy trabajando para participar y ayudar al equipo cuando me toque porque lo que queremos todos es jugar en Primera. Este año no va a ser tan fácil como el pasado. Cuando ganas siempre es más difícil entrar en el equipo. El año pasado aunque te dejaras la vida, por mucho que entrenaras... Gente que jugábamos menos, nos tirábamos mucho sin participar. Esta temporada va a haber más oportunidades para la gente que está en el banquillo», sostiene con ilusión.
Pero al mismo tiempo, Saúl está preparado para recibir la noticia de que tiene que abandonar la nave blanquiazul. Lo asumiría, aunque le quedaría «una espina clavada por no haber jugado todo lo que podía», porque considera que, a sus 28 años, además, está en una «edad muy buena».
Un año para el recuerdo
A pesar de no cumplir todavía la treintena, Saúl lleva años viajando por España como futbolista. Abandonó su Asturias natal a los 19 y ha vivido buenos y malos momentos. Pero la pasada temporada, por encima de todo, siempre quedará en su recuerdo. Por positiva y por negativa.
«Me tocó vivir una experiencia increíble. Cuando ves que un futbolista no juega parece que es malísimo. Nadie se acuerda de lo que hizo antes. Yo me entrenaba todos los días y veía que jugadores como yo y otros podían jugar perfectamente en este equipo porque el nivel era muy parejo. Por eso, en cuanto a minutos, podía considerarse el peor año de mi carrera, pero en cuanto a mis sensaciones como futbolista creo que he mejorado mucho desde que llegué aquí. Y sea aquí o donde sea pienso que voy a demostrar que soy mucho mejor futbolista de lo que la gente cree», subraya el centrocampista.
Porque Saúl está convencido de que «mucha gente piensa que los que no jugamos somos muy malos». Se rebela contra esto y se ofrece para demostrar que le queda mucho fútbol en sus botas.