Una bomba sin límite conocido

xosé r. castro REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

Los responsables de saltos de las federaciones española y gallega desgranan las cualidades de la atleta barbanzana Ana Peleteiro

14 jul 2012 . Actualizado a las 13:08 h.

«Tenéis una joya, esta chica es una bomba». La joya y la bomba es Ana Peleteiro en boca de Ramón Cid, el responsable nacional de saltos de la federación española de atletismo. Calificativos que se sustentan con el prodigioso avance de un metro y ocho centímetros de la barbanzana en tan solo un año y que se traducen en un oro mundial en el triple salto tras un concurso para enmarcar, en donde según los analistas puso de manifiesto una técnica exquisita, una carrera soberbia y un salto colosal. Además de unos nervios de acero.

«Técnicamente estuvo perfecta, ajustó la carrera y saltó con un metro en contra. Ha sido impresionante», comenta Santi Ferrer, el responsable del sector en Galicia, que considera que con viento nulo los 14,17 valdrían 20 centímetros más, 30 en caso de ser favorable. Hubiese firmado el récord de España absoluto.

Ana Peleteiro reúne todo lo necesario para ser una excelente triplista. «Tiene capacidad y condición para esta disciplina, técnicamente es muy buena y eso es una ventaja enorme», apunta Ramón Cid. Porque a favor de la gallega juega su fisiología, ideal para la disciplina, y también unos conceptos técnicos que parecen innatos y que además han sido pulidos por su entrenador. «Es la situación perfecta, tiene un aprendizaje técnico muy bueno desde joven, después tiene unos biorritmos normales de desarrollo, no es precoz en absoluto, simplemente es muy buena. Está en unas condiciones perfectas para llegar a ser una excelente atleta», analiza Cid.

Ferrer, que la ha visto crecer en el atletismo gallego, pone de manifiesto su mejora en la carrera: «Hace tiempo, parecía que tenía algún problema de carrera, pero ahora la hace perfecta, de hecho ya ha corrido los 100 metros en 12 segundos pelados». Si se lo propone podría incluso combinar el salto con el hectómetro y los 200 metros.

Además, se ha revelado como una excelente competidora, algo primordial para llegar a la élite: «En los grandes campeonatos ha rendido y ha hecho marca, y eso le ayuda mucha la capacidad que tiene de ajustar el pie en la tabla y eso es una garantía en los grandes campeonatos», matiza el hombre de Odriozola.

Consolidada y laureada la promesa, la incógnita es dónde está su techo y su futuro. Los dos técnicos piden paciencia, no adelantar los plazos y que Ana siga creciendo y madurando en su entorno habitual. «Tiene que ser la misma niña, tiene que seguir en su colegio y hacer vida normal, pero ahora la prensa y todo el mundo le van a estar encima», apunta Ferrer. «Debe saber que lo que ha hecho es maravilloso, que lo puede hacer todo, pero saber también que hay mucha gente a esa edad que luego se ha atascado», avisa Ramón Cid.

Ninguno de los dos quiere hablar de topes ni de comparativas. La clave está en dejar madurar a la nueva estrella para que llegue al Olimpo.