Como el Dépor del ascenso, el incombustible Álex Bergantiños ya solo lucha contra sí mismo. El mediocentro jugará contra el Murcia su partido número 32 de la temporada y batirá así su mejor estadística en la élite. En su primera temporada como profesional, la que disputó en Segunda con el Xerez, jugó 31 encuentros, una cifra que lo destacó como pieza clave del histórico ascenso del equipo andaluz a Primera División.
El jugador, que apenas se ha caído en una ocasión de la alineación titular de su equipo durante el campeonato de Liga, llamó ayer la atención sobre el partido que jugarán en Riazor, antes de centrarse en el derbi. «No sirve de nada pensar en el Celta si el domingo no ganas al Murcia», comentó.
Bergantiños, cuyo rostro aún reflejaba ayer el golpe que se produjo con un rival en el partido del pasado sábado, considera que el duelo contra el equipo grana es «más importante» que el que les aguarda en Balaídos la próxima semana. «Venimos de perder y vamos a salir con toda la intensidad y las ganas para sacarlo adelante y, como mínimo, mantener la diferencia con el resto y seguir en el liderato», expuso, antes de asegurar que no hace cuentas de los puntos que precisa sumar su equipo para asegurarse el ascenso. «El año pasado nunca se había descendido con los puntos que tenía el equipo, pero bajó. Aún quedan dos meses de competición y tenemos que estar tranquilos. No podemos pensar más allá del domingo», señaló.