Riazor castiga a sus visitantes

josé m. fernández REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

El Dépor, sin el balón y a merced de un rival valiente, vuelve a sacar partido de su pegada y del balón parado

26 mar 2012 . Actualizado a las 13:39 h.

El Dépor alfombra su regreso a Primera División. Si en citas como la de ayer, en la que el rival le roba el fútbol y el balón, es capaz de no desesperarse y de sumar tres puntos, es que el ascenso está muy cerca. Y realmente lo está. El Córdoba no aprendió de las lecciones del Villarreal B y el Barcelona B, filiales que obligaron al Dépor a jugar a la contra en su propio estadio, y se llevó el mismo castigo, quizá excesivo. Sobre todo durante la primera parte, en Riazor sobrevoló algo más que la posibilidad de la sorpresa.

El rival

Un Córdoba con intención y fútbol

Personalidad, atrevimiento y decisión. El conjunto de Paco Jémez desembarcó en Riazor sin temor, apretó desde el inicio, disfrutó de unas cuantas ocasiones y se fue de vacío. Como los filiales de Villarreal y Barcelona; en realidad, como la mayoría de los visitantes. Los andaluces generaron juego y ocasiones como para marcar, pusieron en numerosos apuros a Aranzubia, pero no lo hicieron. El Dépor apenas necesita nada para abrir la lata. Un balón largo que deja solo a Xisco, un saque de esquina o un error del guardameta.

Pegada

Xisco y los mano a mano y el gol de Borja

Un centro de Aythami al área, la duda del guardameta del Córdoba -muy blando- y un balón a los pies de Borja Fernández, que solo tuvo que empujarlo al fondo de las mallas. Suficiente. Incluso, unos minutos antes, pudo haber abierto el marcador Xisco, pero su lentitud convirtió un mano a mano en una pifia. Tapado Valerón y desaparecidos Guardado y Bruno Gama, el Dépor estuvo a merced del Córdoba durante todo el primer tiempo, pero fueron los locales los que aprovecharon su ocasión. Pegada.

Balón parado

Un suplicio para los visitantes

Con el marcador a favor, cómodo y a la contra. Así afrontó el Dépor la reanudación. Fiel a su estilo, el Córdoba repitió la actuación de la primera parte, con menos insistencia pero con la misma voluntad. Insuficiente. El equipo coruñés no sufre sin balón -Valerón, sí-, incluso se siente a gusto; para el Córdoba, cada saque de esquina o falta lateral es un auténtico suplicio. Así resolvió el Deportivo el partido. Con una falta lateral lanzada por Guardado a la que Aythami le puso la firma. Un error defensivo de bulto. Pero también pudo haber sido en un par de saques de esquina anteriores. En el primero, Xisco remató casi a puerta vacía y un defensa sacó el balón sobre la línea. También Bruno Gama desaprovechó un pelotazo que había salido de las botas de Aranzubia. Hubiera sido demasiado castigo para un Córdoba que mereció algo más y, de paso, mejoró la pobre imagen que había dado en la primera vuelta en su estadio.

Ausencia

Primer descanso para Álex Bergantiños Primer descanso para el hombre de hierro. Por primer vez en la temporada, Alex Bergantiños no salió de inicio. En su lugar Borja, al que quizá le pueda faltar ritmo, pero le sobra oficio. Marcó el ourensano, cu primer tanto de la temporada, y a punto estuvo de hacerlo el coruñés en el tramo final.