La semana ha sido muy propicia para el Obradoiro. Primero confirmó el fichaje de Stephane Lasme, la opción más deseada para completar el juego interior del equipo. Falta por concretar la renovación de Oriol Junyent, que está muy próxima. Y ayer cerró la incorporación de Ebi Ere, la pieza más codiciada para apuntalar el perímetro. Aunque manejaba otras alternativas, el club concentró todos sus esfuerzos en este alero nigeriano-americano. Procede del Caserta, de la liga italiana. Y su tarjeta de presentación es la de un talento ofensivo.
Talento ofensivo
El que será su entrenador a partir del 22 de agosto, Moncho Fernández, se mostraba muy satisfecho con el fichaje: «Más que un killer es un all around player. Su mote, get puckets, conseguidor de canastas, resulta muy significativo, en cuanto que ofensivamente es capaz de anotar de muchas formas. Puede anotar con lanzamientos de larga distancia, en salidas bloqueadas o en parado, es muy bueno a campo abierto, se mueve bien cerca del aro con posteos o con cortes... Es decir, es un jugador que maneja el oficio de anotador. No es egoísta, no es un anotador compulsivo». Pero tiene muchos puntos en las manos.
A expensas de que se confirme el acuerdo con Oriol Junyent, el Obradoiro solo está pendiente de firmar un base para completar la plantilla. Busca un jugador contrastado, que se reparta con Andrés Rodríguez los minutos y el protagonismo en la dirección del equipo. El club puede recurrir al mercado extracomunitario, por lo que no quiere precipitarse. En el mejor de los casos, hasta mediados de semana no habrá novedades.