Red Bull triunfa en constructores pero mantiene la lucha entre Vettel y Webber

La Voz SAO PAULO/DPA/COLPISA.

DEPORTES

El equipo Red Bull Racing logró ayer en Interlagos el mayor éxito de su corta historia con la consecución del título de campeón del mundo de constructores de la fórmula 1.

El equipo formado en torno al imperio del millonario austríaco Dietrich Mateschitz y sus bebidas energéticas sentenció el título con el doblete logrado en Brasil por el alemán Sebastian Vettel y el australiano Mark Webber, que el domingo podrían coronar la temporada con el título de pilotos en Abu Dabi.

Pero el éxito no contenta a los pilotos. Es período de guerra fría en Red Bull, el equipo acostumbrado a la fiesta y promotor del glamur más fashion , que ahora gestiona como puede su hegemonía deportiva. Lo hace a disgusto de uno de sus pilotos, el ex líder del Mundial Mark Webber. El australiano podría haber salido este domingo de Sao Paulo en un empate técnico con Fernando Alonso, a solo un punto del astur, si su escudería hubiese tenido a bien ceder el triunfo de Vettel al mejor colocado en la general.

No lo quieren así los mandamases del toro rojo y Webber tendrá que lidiar en la última carrera con ocho puntos de distancia frente al español. Y conservan así la opción de que Sebastian Vettel, el niño bonito, pueda juntar el cúmulo de carambolas que necesita para ganar el trofeo. El alemán solo puede ser campeón si Alonso acaba quinto o peor.

Llegaron los Red Bull a la meta con su cuarto doblete de la temporada y proporcionaron felicidad a casi todos. A Vettel, por supuesto, revitalizado con su legítimo triunfo. A la marca de bebidas energéticas, que conquista por primera vez el Mundial de constructores. Y a Alonso, que se benefició del trato de favor al alemán y solo perdió tres puntos con Webber. Solo el australiano lucía cara de circunstancias.

«Habría ayudado que nos intercambiáramos las posiciones, pero esa no es la filosofía del equipo -dijo Webber, resignado a una realidad que todos ven-. Vettel ha conducido bien para obtener la victoria y esto es lo que hay». Los compañeros de equipo apenas si se cruzaron un apretón de manos al arrimarse al podio. En la zona de Prensa no se dirigieron la palabra. Tampoco al abandonar el circuito. La guerra fría de Red Bull en Interlagos.

Pero a Webber no había manera de apartarlo de su mal humor. «Fernando obtuvo unos puntos extra en Alemania que tendrán su incidencia en el futuro. Cada uno puede tener sus ideas y las cosas son como son. Todavía tengo una oportunidad en Abu Dabi y en ese circuito voy a dar lo mejor de mí mismo».

Mientras, Vettel enseñó su cara de ganador dominical. Chanzas, bromas, algún desplante de soberbia en clara contraposición a los días que acaba segundo. En esa tesitura, a Alonso le vale con ser segundo en Abu Dabi. Si se produce el resultado de ayer, Vettel primero y Webber segundo, el asturiano tiene suficiente con acabar quinto. Salvo que Alonso se retire o termine sexto o peor, a Red Bull solo le vale que gane el australiano y que Alonso no sea segundo.