Marcelo Bielsa aísla aún más a sus jugadores de la prensa y de los dirigentes
DEPORTES
El entrenador de la selección chilena de fútbol, el argentino Marcelo Bielsa, ordenó ayer poner mallas plásticas en torno al lugar de entrenamiento de su equipo en Sudáfrica, impidiendo toda vista de la prensa desde el exterior. De hecho, los medios acreditados en el Mundial de Sudáfrica 2010 debieron retroceder un kilómetro para poder ver parcialmente desde una loma los movimientos de la escuadra sudamericana.
La medida de Marcelo Bielsa, que también prohibió a sus futbolistas conceder entrevistas, es otra de una serie de restricciones que el entrenador impuso a deportistas y dirigentes. Por ejemplo, los futbolistas no pueden usar las redes sociales de Internet y son vigilados por un batallón de cien policías sudafricanos. Pero además hay cuatro policías chilenos que coordinan funciones con la policía sudafricana e incluso alejan a los hinchas chilenos del lugar de entrenamiento.
Las prohibiciones o normas también afectan a los dirigentes del balompié chileno, alojados en tres hoteles distintos en la ciudad sudafricana de Nelspruit. «Nos dijeron que después de este martes no podemos casi interactuar con ellos (los integrantes de la selección), aunque tenemos acceso a los mismos sitios», señaló un dirigente que quiso mantener el anonimato. «Por ejemplo, a algunos dirigentes de regiones les pidieron que no les pidan autógrafos a los futbolistas ni los molesten», agregó