Como en cada cita internacional, el nuevo balón provoca controversia; los porteros dicen que describe trayectorias demasiado irregulares para provocar sus errores y más goles
31 may 2010 . Actualizado a las 16:49 h.Las grandes favoritas para la Copa del Mundo ya han encontrado a su chivo expiatorio: el Jabulani. El balón diseñado para el Mundial que comienza en Sudáfrica dentro de once días genera tanta controversia como sus predecesores en anteriores citas internacionales y ya ha sido señalado como culpable de todos los males de las selecciones que parten como candidatas a la victoria final, entre ellas, España.
Las críticas son las de siempre (también lo serán los efectos, es decir, ninguno). Para los guardametas, se trata de un balón demasiado ligero que, por ello, realiza extraños en su trayectoria después de ser pateado por un jugador de campo, tendiendo a irse hacia un lado en el último momento. Ellos, dicen, son los principales perjudicados por el reiterado rediseño que la FIFA ordena a sus balones. El guardameta de la Real Sociedad, el chileno Claudio Bravo, ve una persecución a los porteros orquestada desde los despachos de Zúrich. «Es un balón especial, hecho para complicarle la vida a los arqueros para que haya más goles», dijo, al tiempo que matizó que en altura el balón todavía realiza más extraños.
El titular de la portería de España, Iker Casillas, aseguró en declaraciones recogidas por la agencia Colpisa: «Nosotros lo notamos en los efectos por el poco peso que tiene y ellos en controles y pases». «Ya es triste que una competición tan importante como un Mundial tenga a pocos días de su inicio como actor protagonista un balón por sus pésimas condiciones», añadió, según la agencia EFE.
El cancerbero de la selección de Brasil, Julio César, también insultó a la pelota oficial de la Copa del Mundo de Sudáfrica. En una entrevista publicada por el diario USA Today , el meta del Inter de Milán espetó: «El Jabulani es terrible, horroroso, Parece una de esas pelotas que compras en el supermercado. Todo el mundo quiere ver goles y hacen esféricos que cogen más efecto. Habrá un día en el que veamos al lanzador de penaltis dando un mortal antes de chutar... ¿Quién me mandó escoger esta profesión?».
Los porteros no se quieren quedar solos en esta cruzada sin éxito contra el Jabulani. Según ellos, también perjudica a defensas y centrocampistas, en los despejes y en los pases, respectivamente. «Es un balón muy ligero que se te va con facilidad», corroboró Javi Martínez.
Un balón redondo
Los hay también que desean dejar a un lado los debates acerca de la pelota. El seleccionador español, Vicente del Bosque, se encuentra entre ellos. «No hay que buscar coartadas ni poner excusas», dijo. «El balón es redondo, como todos», espetó ayer en conferencia de prensa Álvaro Arbeloa. Verdad como un puño. El Jabulani alcanza la redondez exacta, gracias a ocho paneles 3D moldeados de forma esférica y sellados térmicamente. Una versión en la que solo era diferente el colorido se utilizó a principios de año en la Copa África y el espanyolista Carlos Kameni, tras recoger el premio a mejor portero de la competición lo calificó de «malísimo».
La marca alemana que lleva diez mundiales fabricando el balón oficial del campeonato de selecciones nacionales más importante del planeta fútbol guarda silencio, a pesar de que estaba, hasta hace poco, muy orgullosa de su creación. «Hemos creado una pelota pequeña y pesada, que da lugar a una precisión máxima, un agarre perfecto y un vuelo excepcionalmente estable. Las ranuras aerodinámicas hacen de este balón el más certero de la historia. Posee un fantástico agarre en todas las condiciones climáticas», había dicho un representante del fabricante en su presentación oficial. Era reforzado por declaraciones de Lampard y Kaká. Ballack decía: «Hace justo lo que quiero que haga»; y Cech, «puedes sentir la energía venir a tí, como un disparo».
En plena tormenta, alguien ofreció una lectura positiva: «Pues habrá que animarse y chutar desde fuera del área»