El de Mestalla no era amistoso porque había 3 puntos por medio, dato que dio al partido ese sello oficial de Liga, en donde el Valencia se jugaba asegurar el tercer puesto, mirando siempre para la Champions. Como era sabido, para el Deportivo era un trámite del que Lotina, en un gesto fácil de comprender, antes de la partida, dijo que en este partido el Dépor se jugaba «el prestigio y el escudo». Es un decir, pues el prestigio de un equipo no creo que peligre por un partido, y menos intrascendente como este. Y en cuanto al escudo, ni soñarlo porque el escudo de un club nace y desaparece con el mismo club, y el Deportivo ya dejó atrás un siglo de historia y lo que le espera todavía por delante, a pesar de la penosa y prolongada situación en la que le han metido. Anoche sucedió lo que se suponía dado que para el Deportivo hace algunas jornadas que perdió sus posibilidades. La derrota por 1-0 y de penalti es un resultado que antes calificábamos como una derrota honrosa, frase que elijo para titular este comentario porque soy de los de antes.