Tito Ramallo ha confeccionado un proyecto ilusionante que hoy se inicia en Tercera ante el Ciudad de Santiago
30 ago 2009 . Actualizado a las 02:41 h.Cambio de look para el regreso a la Tercera División. El Fabril vuelve a la máxima categoría autonómica con una completa remodelación en su plantilla. Jugadores como Manu, Laure, Piscu, Iván Pérez o Lassad, que ahora están en el primer equipo con Lotina, dejan paso a una nueva generación tan joven como prometedora.
Tito Ramallo seguirá al mando en la formación de los futbolistas del filial blanquiazul que este mediodía (12.00 horas) inician la Liga en Abegondo ante el sorprendente Ciudad de Santiago. Un rival inexistente hasta la tarde del viernes y con jugadores que se van a presentar sin prácticamente haber entrenado nunca juntos.
Este debe ser el curso de la explosión definitiva de Chirri, Joshua y David Rochela, tres jugadores de la generación del 90 llamados a seguir el camino marcado por Juan Domínguez, auténtica sensación de la pretemporada con el primer equipo. Hugo García, Dani, Seoane, Nacho, Momar, Marcos Valín y Castillo son los otros siete supervivientes del año de aprendizaje vivido el pasado curso en la Segunda División B.
A ellos se les suman el lateral Valencia, los centrales Karl y Vieytes y el centrocampista Toni, que el año pasado brillaron en el juvenil que dirige Devesa. Especial mención requieren Vela y Richi, todavía miembros del conjunto de División de Honor al ser del año 91, y que esta pretemporada ya han dejado destellos de su gran calidad.
También estarán a las órdenes de Ramallo los cuatro repescados del Montañeros: el lateral izquierdo Raúl García (nombre muy a tener en cuenta por su gran evolución en el último año), David Añón (calidad a raudales), Luis Ángel y Héctor. Todos ellos son del 89, algo que en este equipo ya les etiqueta como veteranos.
Las dos únicas incorporaciones procedentes del exterior de la cantera serán las de Diego Rivas (Narón) y Valle (Barça juvenil). El primero es un portero de 22 años y el segundo un lateral izquierdo muy sólido.