El coreano dejó las pesas por una lesión y cogió los palos por primera vez con 19 años. Su triunfo premia la afición de un país con tres millones de jugadores
18 ago 2009 . Actualizado a las 10:39 h.Si tiene un hijo con menos de 19 años, todavía está a tiempo de darle unos palos para que lo jubile como fenómeno del golf. A esa edad inusual empezó a jugar Yong-Eun Yang (Jeju-do, Corea del Sur, 1972), que luego encontró tiempo para pasar por el servicio militar antes de hacerse profesional con 24 años. Con esa edad, Tiger Woods iba encadenando los cuatro títulos que forman el Grand Slam -los ganó seguidos, pero a caballo entre dos años-. El domingo dio igual. El desconocido Yang jugó fácil en el Campeonato de la PGA, se divirtió y logró lo que nadie había conseguido, arrebatarle el título a Woods después de que saliese como líder en la última jornada de un major .
Yang venía de un deporte tan en las antípodas del golf como la halterofilia, una casualidad que comparte con la gran referencia del golf coreano hasta ayer, KJ Choi, el primer jugador de su país que logró un título del circuito americano. Yang dejó las pesas por culpa de una lesión de los ligamentos de la rodilla.
Yang empezó a jugar en un campo público de Seúl, le gustó, mejoró, se formó en Nueva Zelanda, ganó torneos y se agenció el derecho para disputar hace tres años el HSBC Championship. Entonces ya se hizo con el título después de derrotar a Woods el último día. Como en el Campeonato de la PGA.
En Hazeltine, el risueño Yang jugó como si tal cosa: saludaba al público, miraba a las cámaras, y parecía vivir el gran momento de su carrera como si estuviese en una ronda de prácticas. Woods, el gran deportista al que no parece afectar la presión, el genio programado desde niño, sufría, sin encontrar en ningún momento su nivel. «No estaba nervioso porque a lo largo de mi carrera he tratado de controlar mis emociones, y creo que lo he logrado», comentó Yang con la ayuda de un traductor durante su discurso de agradecimiento por el título en Hazeltine
El surcoreano abrió el año como número 478 del mundo. Ganó el Honda Classic -que hace años llegó a disputar el santiagués Ramón Bescansa tras superar las previas-, se hizo un hueco en el Campeonato de la PGA y ayer saltó del puesto número 100 al 34 del ránking mundial.
Un país volcado en el golf
Su triunfo supone todo un acontecimiento en un país que, según los datos de la Federación Internacional de Golf (IGF, sus siglas en inglés), cuenta con 288 campos y tres millones de jugadores -diez veces más que España, que alcanza los 330.000 federados-. La enorme afición de Corea del Sur ya había dado fenomenales jugadoras en el circuito femenino. En total, un grupo de siete asiáticas suma 11 majors , frente al único título del grand slam de Yang.
El presidente de Corea del Sur, Lee Myung-bak, le felicitó después de seguir su triunfo por televisión. «Levantaste la moral de nuestra gente, convirtiéndote en el primer asiático en ganar un gran torneo», le comentó.