Aroma de récord del mundo en Berlín

X.?R. Castro

DEPORTES

Bolt debe confirmar hoy en Berlín que es un velocista de otro planeta, con Gay como alternativa y con Powell reivindicándose en cuartos

16 ago 2009 . Actualizado a las 02:10 h.

Ha llegado el gran día. El momento en que Usain Bolt confirme que es un velocista de otro planeta o un humano batible por Tyson Gay. Incluso la ronda de calentamiento del sábado ha rehabilitado a Asafa Powell, que se marchó al hotel con el mejor tiempo de la jornada. Más ingredientes para una carrera que durante diez segundos (21.35 horas) paralizará al mundo y que lo tiene casi todo a favor (menos la meteorogía) para convertirse en el hectómetro más rápido de todos los tiempos.

La criba de cuartos todavía ha aumentado un punto la emoción. Gay ganó la serie matinal sin despeinarse, mientras Asafa Powell flirteó con el destino entrando como tercero de su serie y por los pelos. Pero el hijo del predicador que dominó la prueba reina con dos récords mundiales entre el 2005 y el 2007 se reivindicó en la sesión de tarde. Con una facilidad pasmosa, sacando a relucir su impecable muestrario técnico, marcó un registro de 9,95, el mejor de todas las series.

Gay, menos juguetón, más concentrado, pero también plasmando un mayor esfuerzo, le secundó en el ránking con 9,98. Entre los dos han elevado a seis las veces que esta temporada se ha corrido por debajo de los 10 segundos, una excelente noticia.

Usain Bolt se dedicó a hacer footing . Fue de paseo por la mañana y repitió por la tarde. Salió a dar cuatro zancadas y a clasificarse sin más. De hecho, en la carrera de cuartos se pasó cincuenta metros paseando una sonrisa de oreja a oreja, dejándose llevar por el paisaje y poco menos que invitando al antiguano Daniel Bailey a que se anotase el triunfo. El registro del jamaicano: 10.03. Un engaño.

Más allá de los tiempos, el preludio del sábado deja sensaciones, y todas ellas avalan que la carrera del siglo está en camino. Tan solo la meteorología (se presume una temperatura por debajo de los 20 grados a la hora de la prueba) puede jugar en contra del espectáculo que se avecina.

El mito Bolt llega en un excelente estado de forma y ayer no quemó ni un sola caloría. Sigue saliendo igual de mal, pero su zancada lo compensa todo. Parece que vuela sobre la pista.

Tyson Gay confirmó que está mejor que nunca y eso que todavía no ha sacado a pasear su gen competitivo, pero la salida no es todo lo perfecta que necesita para poder intimidar al relámpago.

Y después de lo visto ayer, que nadie jubile antes de tiempo a Asafa Powell. Sin despeinarse marcó el mejor registro del día y lo más importante, por primera vez en mucho tiempo podrá correr sin ninguna clase de presión. Nadie cuenta con él pese a su enorme calidad y a que sigue ostentando la segunda mejor marca de la historia en la distancia.

Apretar

El gran reto a priori de Gay y Powell será apretar a Bolt desde los tacos. Para eso necesitan una excelente salida que dispare la carrera, lo que obligaría a Usain a correr de verdad. Sería la única manera de ver cómo responde a la presión y de paso abrir de par en par las opciones de un nuevo récord del mundo, el peaje obligado según la hoja de ruta para colgarse el oro en Berlín.

La final de esta noche tendrá no obstante un aperitivo a partir de las siete y diez de la tarde cuando todos los protagonistas pasen el filtro de las semifinales. En ellas se quedó Gay el verano pasado en Pekín. No parece este caso. Salvo sorpresa mayúscula en la final de las finales estarán todos los gallos, incluido Dwain Chambers, el inglés que regresó al primer plano después de cumplir dos años de sanción por dopaje.

Será la segunda vez a lo largo de la historia que Usain y Tyson coincidan en la pista en un hectómetro. Su rivalidad hasta el momento tan solo es de palabra. La única vez que pisaron tartán, el imberbe Bolt se llevó el triunfo. Pero aquello era un mitin y esto es la guerra.

De entrada, la carrera ha conseguido atraer la atención del mundo. Desde el mano a mano entre Lewis y Johnson, no se había vivido nada parecido en el atletismo. Berlín será esta noche el centro universal.