Lorenzo dio el primer aviso en Qatar, donde logró la primera posición de salida y el segundo puesto tras Stoner. Luego, dos poles más y una victoria.
-¿Se esperaba haber tocado el liderato, o las tres poles, o estar segundo ahora, o la victoria de Estoril?
-No, para nada. Ha sido una sorpresa mayúscula para todos y estamos saboreando esto todavía, pero no bajamos la guardia ni la cabeza porque los buenos resultados tienen que servir para motivarte más, no para relajarte. Por una parte no me lo esperaba pero por otra siempre hay que estar preparado para todo lo que pueda ocurrir porque nada es imposible.
-Y a raíz de esto, ¿han cambiado sus objetivos?
-Ni han cambiado ni cambiarían si estuviese líder otra vez. De lo que me tengo que preocupar este año es de aprender muy bien la categoría, aprender a llevar esta moto porque aunque consigamos ir rápido...
-¿Que no domina la moto?
-El otro día se vio en China, no sabemos todos los secretos de la categoría y hay que estar muy atento y esperar a tener completamente dominada esta categoría.
-Narre el adelantamiento a Rossi en Estoril.
-Fue especial porque no era un piloto cualquiera. Para la mayoría de nosotros Valentino Rossi es el más grande, de ahora y posiblemente de la historia. Conseguir adelantarle de esa manera y distanciarme de él en pocas vueltas fue algo que hay que recordarlo mucho. Fue un adelantamiento no tan arriesgado como pensé en el primer instante pero sí fue un poco justo y bastante calculado.
-Se ha dicho que usted y Rossi tenían una mala relación al principio de la temporada.
-En absoluto, es una relación cordial y muy respetuosa por ambas partes. No somos amigos, no tenemos la oportunidad de vernos mucho porque estamos bastante a nuestra bola, estamos separados por ese muro, pero eso no quiere decir que nos llevemos mal.