Lorenzo reaprende a pilotar

DEPORTES

A dos semanas para el inicio del Mundial, el piloto de origen gallego se adapta al gran potencial de su Yamaha en MotoGP gracias, en parte, al control de tracción

04 mar 2008 . Actualizado a las 20:16 h.

Jorge Lorenzo sube de curso después de dos matrículas de honor. Pero este año solo un milagro le permitirá ser otra vez el primero de la clase. El piloto de origen gallego entra en la élite del motociclismo mundial con el mismo material que Valentino Rossi. La cilindrada de MotoGP son palabras mayores y Stoner, Pedrosa, Hayden o el italiano de Yamaha llevan años de ventaja que ahora Lorenzo deberá quemar lo más rápido posible.

El piloto de Palma de Mallorca subirá la potencia de su moto en casi cien caballos (220) y la cilindrada multiplica por tres la de la vieja Aprilia de dos y medio (800 c.?c.). Pero la categoría reina también proporciona algunos privilegios para domar tanta potencia: ayudas electrónicas y control de tracción. Este entra en escena solo con la moto tumbada en la curva, lo que permite acelerar reduciendo mucho el riesgo de caída. Este sistema evita las catapultas del piloto y es especialmente útil en carreras con lluvia.

Pero el control de tracción, que la fórmula 1 acaba de cercenar para el 2008, tiene muchos detractores en el paddock del Mundial de motos. «Ahora ves un piloto recién llegado a MotoGP y es rapidísimo. La innovación es buena, pero le resta habilidad al piloto», señala el italiano Giacomo Agostini, leyenda viva de las dos ruedas con quince títulos mundiales. La misma queja emite su compatriota Valentino Rossi, quien ve como Jorge Lorenzo ya le ha superado en algunos test de pretemporada.

Paradójicamente, Dani Amatriain, representante de Lorenzo, también aboga por la eliminación del control de tracción: «Jorge no lo notaría», asegura. Para Amatriain, los problemas que su pupilo debe mejorar no son factores de carrera sino de trabajo de taller. «Lo que más le cuesta a estas alturas es poner a punto la moto -señala el director deportivo de Jorge-; encontrar el punto idóneo de la electrónica, las suspensiones, los reglajes del motor... tiene por delante más trabajo de puesta a punto que de pilotaje».

Menos gas a fondo

Lorenzo tendrá en MotoGP un trabajo más exigente en el manillar. Cuando corría en 250 c?c. imprimía gas a fondo durante la mitad del tiempo que duraba la vuelta. Ahora debe gestionar toda esa gran potencia entre sus manos empezando por reducir el tiempo de gas total hasta un treinta por ciento.

Su gran conocimiento de cada circuito del Mundial deberá ser revisado desde una nueva óptica. En el 2008 frenará mucho antes de lo acostumbrado. Su Yamaha YZR M1 alcanza los 330 kilómetros por hora en la recta cuando la velocidad punta de la Aprilia de 250 c.?c. era de 270.

«Me sigue faltando mucho», dice Lorenzo al final de cada test. No es para menos. Entre sus piernas pilota un tercio más de kilos que en el 2007 (pasa de los 95 a los 145 con depósito vacío), y también ha cambiado la marca de neumáticos (deja los Dunlop por los Michelin). «Será un año de aprendizaje pero está trabajando bien», asegura Dani Amatriain.

El Mundial comenzará en Qatar el próximo 9 de marzo y Jorge no está en el punto de mira. «Pero se hablará mucho de él en el futuro», vaticina Giacomo Agostini.