En la memoria de cuentas que el notario del Deportivo adjuntó al acta de la última junta de accionistas, y que no se entregó a los socios antes de la asamblea, se recogen como ingresos extraordinarios varias revalorizaciones tanto de la plantilla como de concesiones y propiedades. Así, la de la plantilla supondría 18.368.862 euros; la del bajo de la Deporclínica 643.334 euros; la de la concesión del restaurante del Playa Club 5.282.598 euros; la del piso de la plaza de Pontevedra 1.109.897 euros y la de la ciudad deportiva de Abegondo 3.585.983 euros. La importancia de haber incluido en el epígrafe «ingresos extraordinarios» estas cantidades radica en que gracias a ello se pudieron cuadrar las cuentas e incluso registrar un pequeño beneficio, cuando lo más ajustado a la realidad serían unas severas pérdidas que situarían al club en una difícil situación. Esta forma de cuadrar las cuentas fue cuestionada por los expertos.
Fernando Ruiz Lamas, profesor titular del departamento de economía financiera y contabilidad de la Universidade da Coruña, explica que «se trata de una actuación similar a la inclusión de la tasación de la concesión del estadio de Riazor. Es un concepto que no se puede incluir en los ingresos extraordinarios. Supongamos que son cesiones gratuitas, por lo tanto, es una contrapartida que no se puede incluir como un ingreso de este ejercicio, sino que se debe hacer un cálculo y diferirlo en el tiempo de la concesión. Tantos años, tantas partes en las que se debe dividir la cantidad global, que el Deportivo ya incluye como un todo de una sola vez. Si te lo ceden gratis, puedes reconocer el valor, pero no hacerlo poniendo simplemente la cantidad total el año en que haces el cálculo». «Es una actuación que repite cada año. Anticipando unos beneficios que después pueden no concretarse, lo que consigue es garantizarse pérdidas para el próximo año, porque no podrá volver a contabilizarlo. Se trata de un beneficio no real. En estas cuentas se anticipan ingresos que pueden tener o no en los años siguientes», añade.
Cálculo de revalorizaciones
En cuanto al baremo utilizado para establecer dichas cantidades, Fernando Ruiz se pregunta «en qué se basa para realizar el cálculo de revalorización de la plantilla. Si lo hace por lo que han costado los jugadores, es una cantidad que, tomando como referencia el valor inicial, se puede rebajar, pero no incrementar». «De hecho, es una cantidad que solo se puede establecer de forma cierta cuando se venda a esos jugadores, cuando se pongan de hecho en el mercado. Debería haberlo hecho atendiendo al principio de prudencia, porque de lo contrario se podría ver obligado a reconocer la pérdida. Pero ha actuado de esta manera porque necesita meter más cantidades por ingresos», explica como posible justificación al proceder de Lendoiro.
Contratos de televisión
La directiva incluye como ingreso extraordinario de hecho el dinero que hipotéticamente recibiría en virtud de la venta de los derechos de televisión, cuya remuneración está sujeta a la permanencia en Primera. Por eso, Ruiz Lamas insiste: «Si se contabiliza un cobro como el de los ingresos por el contrato de televisión, la duda que surge es ¿en qué año se aplica? No se contabiliza ese ingreso en el momento en el que lo acuerdas, sino cuando retransmiten los partidos. Y si además está sujeto a riesgo (ya que no cobraría lo mismo en caso de descenso), debería aclararse en la memoria que existe la posibilidad de tener que devolver ese dinero. Se estaría contabilizando un dinero que estaría en el activo, pero que en realidad es un pasivo, es como una deuda más». «En el caso de los ingresos por derechos televisivos, incluidos en el activo como deudores a largo plazo y en el pasivo como ingresos a distribuir en los próximos ejercicios, deberían desaparecer de ambos epígrafes», abunda.
Delito
«La tasación de cesiones es una anotación improcedente y, aunque las anotaciones erróneas no constituyen un delito en sí mismas, sí lo es llevar una contabilidad fraudulenta o falsear la imagen económica de una entidad, lo que acarrea responsabilidades», advierte.