e. e. | vilalba | El delantero sevillano se entrenó ayer con el grupo, aunque puede que esta tarde no participe en el partido contra el Racing Vilalbés (a las seis y media de la tarde en el campo de A Magdalena). El ariete formó parte de uno de los tres equipos en los que Miguel Ángel Lotina dividió a la plantilla para ensayar los movimientos de contraataque. Teóricamente, el equipo que mantenía la posesión del balón en el contragolpe no debía demorarse más de veinte segundos en llegar a la portería contraria y no debía realizar pases largos en diagonal. Con esto, el técnico deseaba que sus hombres ganasen soltura mental para poder elaborar las mejores jugadas de contragolpe tras robar un balón al rival. Las transiciones debían ser ágiles y mediante pases certeros y cortos. Al terminar la sesión, el entrenador tuvo una charla con el asesor del presidente Richard Moar, que se acercó a las instalaciones de A Magdalena para transmitir el mensaje del club al técnico con respecto a los descartados.