Gómez Noya sigue imparable

Paulo Alonso Lois
Paulo Alonso REDACCIÓN

DEPORTES

El triatleta ferrolano asombra en Lisboa y encadena su octavo podio seguido en las pruebas de la Copa del Mundo

06 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

La Copa del Mundo vive una etapa dominada por un triatleta como no había tenido otra en la época reciente. Javier Gómez Noya es hoy el rival a batir en todo el planeta. El ferrolano ganó ayer en Lisboa, apuntaló su liderato en la clasificación general y sumó su octavo podio consecutivo. El triunfo en Portugal cumplió punto por punto la estrategia que prepara en los últimos meses junto a su entrenador, José Ángel Rioseco. Salió entre los primeros del agua, no se fatigó sobre la bicicleta y asestó un ataque definitivo en el último sector a falta de algo más de cuatro kilómetros. «Me sentí como en casa», comentó por el apoyo de la afición gallega en una prueba «de nivel propio de un Campeonato del Mundo». El ordense Iván Raña finalizó en el puesto vigésimo sexto, con un tiempo de 1.55.20. A los 24 años, el ferrolano prolonga su estado de gracia en la Copa del Mundo, que comenzó hace poco más de un año con su segundo puesto en Aqaba (Jordania). Y siguió en Madrid, Corner Brook (Canadá), Hamburgo, Pekín, Cancún, Mooloolaba (Australia) y Lisboa. En todas esas citas subió al podio, para acumular cuatro triunfos, tres platas y un bronce. «No sé si lo había conseguido alguien antes; en los últimos años, no», señala Gómez Noya. Como casi siempre, salió airoso de los 1.500 metros de natación disputados en el océano Atlántico. «Me coloqué bien, no recibí ningún golpe, por lo que todo fue más cómodo de lo que preveía». Terminó segundo, tras el estonio Marko Albert. Los 40 kilómetros de ciclismo sirvieron para reagrupar a los principales favoritos, aunque hubo varios intentos de fuga que terminaron en nada. «El recorrido tenía curvas peligrosas y gravilla suelta, por lo que el grupo se estiró mucho. Hubo caídas, pero por suerte no me afectaron», explica Gómez Noya. Así que afrontó en una buena situación los diez kilómetros decisivos de carrera pedestre, que abrió Oliver Freeman con una fuga que terminó en anécdota. Un primer cambio de ritmo del triatleta ferrolano le dejó a solas junto al alemán Jan Frodeno, el australiano Brad Kahlefeldt y el checo Filip Ospaly, que se fueron descolgando por este orden. Gómez Noya asestó el ataque definitivo en la tercera de las cuatro vueltas de la carrera. «Entre el quinto y el séptimo kilómetro, pegué un cambio de ritmo y logré abrir un hueco de veinte segundos. Es mejor marcharse en ese momento y no esperar a un esprint, que puede ser una lotería», explica el gallego. Esa ventaja le permitió llegar en solitario a la meta de Lisboa. Aída Valiño cumplió En la prueba femenina de la Copa del Mundo de Lisboa, la gallega Aída Valiño terminó en el puesto número 47, con un tiempo de 2.14.38. Acabó como la segunda mejor española, pues Ainhoa Murua fue decimoquinta.