Solventó el trámite contra la combativa Angola en un mal partido
23 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Con el 74-70 a cinco minutos para que la bocina mandase a todos a la ducha, Jean-Jacques Conceiçao se relamía su grueso labio inferior imaginando otro angolazo. El célebre héroe del mayor cataclismo conocido en la historia del baloncesto español ?la abultada derrota ante el combinado africano le arruinó sus Juegos Olímpicos de Barcelona? se veía repitiendo aquel delirio desde su nuevo cargo de vicepresidente de la Federación de Angola. Por allí pasó Pau Gasol y sacó del limbo a Conceiçao y sus sucesores con tres acciones. España se vio con los deberes de la primera fase hechos y ganó a Angola al tran tran, para certificar el primer puesto del Grupo B. Por primera vez en el Mundial se metió en problemas y, como suele pasar en estos casos, despreció al rival cuando alcanzó una ventaja de diecinueve puntos durante la primera parte. A partir de ahí, sacó la calculadora del bolsillo para adivinar posibles cruces y su relajación encendió el orgullo de Gomes y compañía. A falta de defensa, fluidez y velocidad en España, fue el cuadro africano el que con su capacidad atlética puso el espectáculo. Pronto quedó claro que el enfrentamiento no iba a parecerse en nada al amistoso que a finales de julio ganó España por 97-73. Una de las armas de Angola para reducir diferencias fue su acierto exterior. El duelo de bombarderos duró diez minutos y los herederos del angolazo se impusieron gracias al acierto del experimentado Carvalho. No había ritmo ?¿por qué jugará tan poco Sergio Rodríguez?. Todo parecía sembrado para que germinase una de las habituales y preocupantes pájaras de España, pero Gasol encabezó la necesaria reacción en el último tramo del partido. Ahora, a estar pendientes de Serbia, Líbano y Nigeria para el cruce del sábado.