La prueba afronta una de las etapas más duras entre Ciudad del Cabo y Melbourne.
31 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.La organización de la Volvo Ocean Race, a horas de la salida de la segunda etapa de la prueba entre Ciudad del Cabo y Melbourne, ha establecido extremas medidas de seguridad para las siete unidades en competición ante la presencia de icebergs en el recorrido de 6.100 millas náuticas (11.300 Km.). A las duras condiciones climatológicas que se esperan, con frío extremo y vientos durísimos, se añade el peligro de los icebergs y las ballenas. Esto ha obligado a que, además de las dos metas volantes puntuables, situadas en las islas Kerguelen, a mitad de recorrido y en las islas Eclipse, al suroeste de Australia, se añadan dos puntos de paso de seguridad no puntuables. Con ello se evitará un descenso más arriesgado hacia el Sur, zona plagada de icebergs, y mantener a los barcos más al Norte, a lo largo de dos líneas imaginarias. Iceberg gigante Los informes de la zona demuestran un aumento de la concentración del hielo en la costa de la Antártida. Un dato de la división antártica australiana habla de un iceberg gigante de 24 Kms. de largo por 14 de ancho a medio camino entre Sudáfrica y Australia y numerosos fragmentos dispersos. Por este motivo los organizadores de la prueba, de acuerdo con los equipos han agregado dos puertas (puntos de paso) que forzarán a los barcos hacia el Norte alejándoles de la zona peligrosa. La primera puerta estará en las islas Crozet, a 2.480 millas ( 4.600 Km.) de Ciudad del Cabo y a 45o Latitud Sur. Será una línea de 400 millas (720 Km.) de largo y que los barcos deberán cruzar en un cierto punto. La segunda estará cerca de las islas de Kergulen, a 3.050 millas de la salida (5.651 Km.) y a 50o Latitud Sur y tendrá 500 millas (925 Km.) de largo y los barcos tendrán que navegar al Norte de ella y cruzar en un determinado punto en su longitud. El peligro más grande para los barcos son los pedazos pequeños de hielo, ya que son virtualmente invisibles al radar y a menudo al ojo humano. Estos pequeños trozos son los que pueden causar más daños a barcos tan rápidos como los VO70. El neozelandés Mike Sanderson, capitán del »ABN Amro I«, líder de la prueba ha señalado que es la zona con más viento, humedad y condiciones más salvajes de navegación de todo el mundo. Los icebergs, tanto gigantes como pequeños, las ballenas o los barcos de las flotas pesqueras rusas añaden aún más dificultad a la navegación y esto hace que todos estemos en tensión». El británico Neal McDonald, patrón del «Ericsson» sueco, considera que «hay que ser realistas. Estos barcos son más rápidos, más tácticos, más complicados de manejar y más ligeros que los que han competido hasta hoy. Pienso que necesitamos entrar el Océano Sur con un alto grado de precaución». El capitán del «Movistar» español, Bouwe Bekking, ha indicado que «la relación de los navegantes con el Océano Sur es de amor-odio. Es navegación realmente fantástica y no hay en ninguna parte en el mundo igual, pero al mismo tiempo es extremadamente frío y peligroso. Esto exige la máxima responsabilidad de la persona encargada del barco y los tripulantes cuando se navega a 30 nudos (55 Km/h.) en mitad de la noche entre los icebergs».