Fausto Gresini, director del equipo Movistar Honda explicó que un problema en el control electrónico del carburante ocasionó el fallo en la Honda RC 211 V que pilotaba el español Sete Gibernau durante el Gran Premio de la República Checa, disputado en Brno el pasado domingo. «El fin de semana debo decir que ha ido muy mal», admitió Gresini, quien añadió: «Tampoco en carrera hemos tenido mucha suerte con Sete, que se ha quedado sin gasolina. Hemos tenido un problema en el control electrónico del carburante y nos hemos quedado sin gasolina en la última vuelta». «Se trata, seguramente, de un consumo anómalo. Y no hemos podido hacer nada», resaltó el italiano. «Es un sistema que controla el carburante y que, eventualmente, te permite consumir menos durante la carrera. Este sistema no ha funcionado y por eso se ha gastado más», reveló Gresini. «Seguramente este no es nuestro año, no es un año en el que las cosas nos vayan bien. Sete se había ganado el segundo puesto, ha luchado bien y ha hecho bien su carrera», lamentó. El nuevo percance, que se suma a otros episodios de infortunio que han jalonado la trayectoria de Gibernau en esta campaña, provocó el enfado del piloto, que ha pedido respuestas al equipo.