El Celta supera los elementos y se escapa hacia Primera

La Voz

DEPORTES

Un «hat trick» de Jandro da el sexto triunfo seguido a los vigueses.

06 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

El Celta va lanzado hacia Primera División. Ni los rivales, ni los elementos en forma de gran nevada, son capaces de frenar la velocidad que han cogido los vigueses en una escalada sin freno. El hat trick logrado ayer por Jandro en Mendizorroza le dio a los vigueses la sexta victoria consecutiva que les afianza en el primer puesto. Teniendo en cuenta las condiciones en las que se encontraba el terreno de juego, el partido debía decantarse hacia quien mejor capacidad de adaptación tuviese. Era casi imposible intentar un regate en velocidad, por lo que se trataba más de no cometer errores que de jugar al fútbol. O de tener picardía para aprovecharse de cualquier situación, como la tuvo el Celta a los once minutos en la acción del primer gol, al sacar con rapidez una falta cometida sobre Jonathan, cogiendo así descolocada a la defensa alavesa cuando Jandro recibió el balón. El asturiano no dudó en disparar desde la frontal del área un trallazo ante el que Bonano hizo la estatua, permitiendo así que los célticos se adelantasen en el marcador, justo en el momento en que comenzaba a caer una intensa nevada. Con el césped cada vez más blanco y en consecuencia más impracticable llegó la reacción de un herido Alavés, a quien una derrota alejaría de la lucha por el ascenso. Dos acciones casi consecutivas pusieron en peligro la ventaja, pero Pinto y la mala puntería de Rubén Navarro mantuvieron al Celta por delante. Lo cierto es que cualquier balón que se acercase a una de las áreas podía generar una acción de gol, puesto que era difícil predecir si trayectoria. También era muy posible que se produjese alguna lesión, como así ocurrió en la recta final del primer tiempo, cuando tuvo que retirarse Contreras y dejar su puesto a Berizzo. Antes del final del primer tiempo salió el sol y el campo mejoró su estado. Las llegadas de los vascos a las inmediaciones de Pinto eran cada vez más frecuentes con un fútbol vertical y directo, pero el guardameta andaluz se erigió en héroe al salvar una a uno todas ellas hasta que fue el siguiente en lesionarse al borde del descanso, obligando a dar entrada a Orlando. En la segunda parte se podía combinar mejor, pero siguieron siendo los locales, acuciados por la necesidad, los que marcasen el compás, aunque sin llegar a inquietar a Orlando. La pelota apenas llegó a las áreas hasta que reapareció de la nieve, que en principio pareció dar alas al Alavés, con una jugada que acabó en el fondo de la portería, pero que anuló el asistente por fuera de juego de Bodipo. Sin embargo fue Jandro quien sí supo leer el contragolpe y tras una pared con Canobbio le dio la puntilla al partido antes de completar su hattrick particular. No se llevó el balón pero lo merecía.