Pese a la gris actuación de Pau Gasol, se impuso con una gran defensa a Serbia y Montenegro, actual campeona del mundo.
21 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Invicta y primera. A falta de un partido para dar por terminada su participación en la fase regular, a España sólo le queda esperar por su rival de cuartos de final. El cuarto triufo, como los dos anteriores, llegó de nuevo por la vía del sufrimiento y en el último cuarto. Nada extraño, ya que enfrente estaba Serbia, una campeona del mundo a la que que le pesa alguna ausencia, pero, al fin y al cabo, una selección de primera línea que incluso ve como peligra su inclusión entre los ocho mejores. Todo un símbolo de los nuevos tiempos que vive el baloncesto español. Ahora son otros los que tienen que soportar la apisonadora española. Incluso cuando no está excesivamente acertado en ataque, como ocurrió ayer, es el equipo de Gasol el que marca el ritmo; su nivel defensivo es espectacular, en el banquillo tiene tantos recursos como el que más y es capaz de sobreponerse a un ridículo porcentaje de triples (uno de catorce) o a otra mañana discreta de un Pau Gasol tocado físicamente y que pide a gritos un descanso. Ya no es una casualidad que España sea capaz de superar a un baloncesto que tradicionalmente ha estado varios cuerpos por delante. El de ayer fue el quinto triunfo consecutivo sobre Serbia (con anterioridad, uno en el Mundial de Indianápolis, otro en el Europeo y dos amistosos). Pese al empate, al descanso (31-31), la mejor noticia era que España tenía el mando incluso con un Gasol convertido más en una rémora que una baza. A Serbia le costaba un mundo frenar los intentos de escapada de una España que ofreció su mejor cara en el inicio del último cuarto. Ahí se pararon los balcánicos: tiraron de manual paera transformar su impotencia en un recital de malos modos, con Tomasevica la cabeza. Pero el equipo de Pesquera no picó; iba por delante, estaba menos desgastada y le bastaba con anotar los tiros libres. Así vivió un final sin agobios. A falta de sus estrellas, España resolvió la papeleta con la variedad de recursos habituales: Reyes, en el segundo cuarto, el trabajo y la defensa de Jiménez sobre Bodiroga, la sensatez de Garbajosa y el despligue de Calderón. Suficiente para liderar el grupo. En el horizonte de cuartos, el más difícil todavía: Grecia o Estados Unidos.