Inglaterra contra la urgencia

M. Ferreiro REDACCIÓN

DEPORTES

El equipo de Eriksson está obligado a vencer a una modesta Suiza para resarcirse de su dolorosa derrota ante Francia.

16 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?nglaterra ya convive con el incómodo lastre de las urgencias en su segundo partido de la Eurocopa. El encuentro ante la cenicienta Suiza ( 18 horas, La Primera ), a priori un partido de trámite, se ha convertido en un duelo a vida o muerte para los pross . La selección de Sven Goran Eriksson comienza a pagar ahora la extraordinaria factura de los dos fatídicos minutos finales de su debut que le llevaron a la derrota ante Francia. Los ingleses son los colistas del Grupo B. Con su estilo, plenos de ímpetu e intensidad, pero sin afán de asumir la manija de los encuentros, han mostrado síntomas de ser un equipo tan propenso a hacerle difícil la vida a su rival como a complicársela a sí mismo. Con su pase largo y su velocidad casi tumbaron a Francia. Pero no fue suficiente. Si alguien tiene obligaciones ante Suiza, ése es David Beckham. La estrella mediática generó el centro del que nació el gol de los ingleses, pero ejecutó el penalti que detuvo Fabien Barthez. El madridista se ha apresurado a decir que lanzará otra pena máxima si se presenta la ocasión. Él, siempre en el ojo del huracán en su combinado nacional, llevará sobre sus hombros gran parte de la presión que recae sobre los ingleses. Además del peligro que entraña la resurrección de Beckham o sus decisivas apariciones a balón parado, el desparpajo de Rooney gana enteros como la gran amenaza inglesa. El joven delantero del Everton apunta maneras para convertirse en el símbolo de su equipo. Pero Erkisson cuenta con un hándicap inesperado: la duda de Paul Scholes. El jugador del Manchester, que exhibió su necesario criterio ante Francia, sufre molestias en un tobillo. De confirmarse su ausencia, entraría en el equipo Hargreaves. Los helvéticos no tienen nada que perder. Lograron arrancar un empate ante Croacia jugando durante muchos minutos con un hombre menos en un partido carente de fútbol que no pasará a los anales de la Eurocopa. La historia los condena al papel de sparring ante Inglaterra. Y más con la baja de Johann Vogel, expulsado en la primera jornada. Pero el equipo de Eriksson lucha contra Suiza y contra sus propias urgencias.