El Madrid se creyó vencedor hasta que apareció Albertini

Isidoro Santos MADRID

DEPORTES

El derbi estuvo marcado por la polémica desde el primer penalti

20 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Real Madrid y Atlético de Madrid hicieron tablas en un derbi con poco fútbol y mucha pasión, que dejó frustrados a los madridistas y felices a los rojiblancos después de conseguir el empate en el minuto 95, cuando su eterno rival ya saboreaba el triunfo final. El buen juego sólo se vio a ráfagas, pero sí hubo mucha intensidad, penaltis, jugadas polémicas, alguna que otra patada de más y conatos de tangana. El guión del partido quedó alterado por un par de acciones que se produjeron en los minutos 10 y 12. Primero, el árbitro sancionó con penalti una supuesta falta de Roberto Carlos a José Mari en la pugna por un balón aéreo y, casi a continuación, después de que Javi Moreno transformara la pena máxima, Iván Helguera fue expulsado por hacer una fuerte entrada por detrás al propio Javi Moreno en medio campo. El Atlético, con todo a su favor, pecó de conservador, renunció a buscar la portería de Casillas y lo pagó caro. Figo empató el partido en el minuto 33 con un disparo raso a la entrada del área rojiblanca, tras dejar por el camino a García Calvo, el mismo que haría un penalti sobre Roberto Carlos que significaría el 2-1 de Figo. García Calvo no tuvo su mejor día y fue expulsado en el minuto 63 por doble amonestación. El Atlético había comenzado la segunda mitad con más ambición, había estado a punto de batir a Casillas por medio de José Mari y Contra. Raúl tampoco estuvo tan afortunado como en otras ocasiones y desaprovechó dos buenas oportunidades de gol, aunque la mejor en la segunda parte la falló Figo. El portugués desperdició un penalti en el minuto 81. Se lo paró el meta Burgos con la mano izquierda, aunque se dañó el rostro. El cansancio hizo mella en ambos contendientes en la recta final del partido y Figo volvió a ser protagonista en una acción que marcó el desenlace final del choque. El portugués, en el tiempo añadido por el árbitro, cometió una falta tal vez innecesaria al borde del área madridista. Albertini la lanzó, el balón se estrelló en el larguero y finalmente entró en la portería blanca tras rebotar en Casillas. Un 2-2 que dejó helado al Real Madrid y con muy buen sabor de boca al Atlético. ism/jl