Quique Álvarez, jugador vigués del Villareal C. F. Enrique Álvarez San Juan es hijo de uno de los distinguidos jugadores de la historia del Celta y del Barcelona, Quique Costas. Su padre le trajo a Vigo a nacer pero le crió en la cantera blaugrana. Adquirió el puesto de central con cualidades similares a la de su progenitor. Tras pasar por el Logroñés y el Lleida, el Barça decidió dejarle ir y se ha buscado un nombre lejos de la sombra del apellido. De vigués le quedan sus raíces. Este domingo ante el Celta advierte de que su equipo se juega algo más que tres puntos.
09 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Un fijo indiscutible en las alineaciones del Villarreal es Quique Álvarez y esta jornada estará listo para enfrentarse al Celta. A sus 26 años es uno de los futbolistas españoles de garantías en la línea defensiva. La herencia de su padre, Quique Costas, le dejó entrar en el Barcelona pero al mismo tiempo le situó el listón demasiado alto. De vigués le queda su familia, a la que ve casi cada Navidad, y cuando era más joven casi todos los veranos. -¿Tiene algo de celtista? -Me queda el pasado de mi padre y que es un equipo por el que tengo simpatía. El juego que realiza le gusta a cualquiera, pero de celtista sólo tengo mis raíces. -¿Y de Vigo qué le gusta? -Pegarme una mariscada cuando voy y las viguesas, aunque ahora tengo novia. También ver a la familia, hacemos grupo y lo pasamos muy bien. -El Barça se juega con el Celta entrar en Champions. ¿Por quién apuesta? -El Celta puede estar más tranquilo porque va a por el premio gordo que redondee un buen año. Para el Barça no entrar en Champions es un fracaso con mayúsculas. Sin duda estarán más presionados que en Vigo. -De barcelonista también le queda poco,... -Sólo que mi padre está en Barcelona. Ahora no voy a intentar ganarle al Celta por el Barça sino por nosotros mismos. -Usted se tuvo que ir del Camp Nou. ¿Es imposible triunfar en la cantera? -Quizás no es tan difícil llegar arriba en el Real Madrid o en el Barcelona, como en el Deportivo o el Celta. Se busca fuera lo que puede haber en casa y ese es un mal de muchos equipos españoles. -Hablemos de presión. ¿Quién se juega más este domingo? -Nosotros estamos más presionados. Es más fácil luchar por entrar en la Liga de Campeones que por no descender. Abajo te falta la tranquilidad y las cosas sin calma no suelen salir bien. -¿Qué es lo que más le preocupa del Celta? -Todo y nada. Tiene jugadores muy desequilibrantes como Mostovoi, Jesuli o Edú que pueden resolver un partido ellos solos. Por otro lado lo que debemos es tratar de preocuparnos por hacer las cosas bien y eso nos acercará a la victoria. -¿Es un fracaso que el Villarreal esté luchando por no descender? -Puede parecerlo si atendemos al año pasado en que fuimos séptimos y esta temporada el equipo se ha reforzado. Han influido las lesiones, el mal juego, todo ha girado en contra. Ahora debemos remediar el mal y el año que viene ya pensaremos en como no volver a equivocarnos. -Hace quince días ganaban 5-0 al descanso al Athletic. ¿Qué pasó? -Que ese día nos salió todo y no es lo normal. El equipo no está encontrando resultados. Ante el Alavés también jugamos bien y perdimos. -¿Piensa que esta Liga no se decidirá por abajo hasta la última jornada? -Es muy probable. A todo el mundo le cuesta mucho ganar y el que lo haga dos partidos seguidos puede sacar la cabeza del hoyo. Por nuestra parte confío en que podamos llegar tranquilos y no al borde de un infarto.