El Celta quiere ganar metros en la tormenta del Espanyol

VÍCTOR LÓPEZ VIGO

DEPORTES

FÚTBOL / CELTA El Celta acude a su cita ante el Espanyol con el objetivo de sumar su quinta victoria de forma consecutiva. El final de Liga está cada vez más cerca, por eso el margen de error es mínimo. La lucha por mantenerse en la Liga de Campeones y soñar con el título de campeón, puede tener esta semana una lectura más diáfana.

06 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El refranero dice que, «a río revuelto, ganancia segura». En el Espanyol llevan toda la semana entre acusaciones del equipo a la directiva y viceversa. La tormenta perfecta para el Celta sería la de aprovechar el cruce de borrascas y obtener los tres puntos en Barcelona. La unión de Paco Flores, técnico local, con sus jugadores es el principal enemigo de ese deseo celeste. La ausencia de motivaciones en la clasificación para los «pericos», constituirá el principal aliado. Tras el último y convincente triunfo vigués, el entrenador céltico no va a hacer cambios. El once que ganó con rotundidad al Alavés intentará mantener su eficacia. La racha de juego ofensivo, dieciséis goles en cuatro partidos, es uno de los factores que invitan al optimismo del celtismo. El Celta se encuentra a diez tantos de su récord realizador en una misma temporada que fue de 69 dianas. Las dos salidas olívicas seguidas lejos de Balaídos podrían, a priori, constituir un problema. Sin embargo, el Celta está jugando mejor que nunca en su historia como visitante. El 2-4 de Valladolid o el 1-6 de San Mamés en las últimas jornadas lo ratifican. Las tres derrotas a domicilio le llegaron ante Las Palmas (4-2), Alavés (1-0) y la única de la segunda vuelta fue en el Ruiz de Lopera con un 4-1 frente al Betis. El sprint del final de campaña implica acelerar hasta el 12 de mayo. Montjüic es la primera subida de una escalada que puede resultar gloriosa. Los célticos parten como cuartos, pero las diferencias no son ni mucho menos insalvables. La capacidad de sacrificio ahora, tendrá el premio mayor.