Juan Carlos Valerón, el jugador más «castigado» por la Juventus Los «mimos» del «juventino» Conte trajeron a Juan Carlos Valerón a Galicia cojeando, con el tobillo estriado por los tacos del italiano. Tres surcos profundos se marcaron en su carne a pesar de la espinillera. «Nada grave», se sobrepone Valerón, que sufrió ante la Juve la dureza de los defensores, verdaderas segadoras. «Pero esto es fútbol y no va a cambiar ahora», sostiene. No obstante, en estas condiciones será difícil que el fútbol italiano llegue a seducirle algún día. «Hombre, en principio jugar en Italia no es mi sueño», reconoce.
21 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Tres buenos partidos fuera de casa (Vigo, Barcelona y Turín) fueron suficientes para que el aficionado volviese a disfrutar con la clase de Valerón. -Por fin ha hilvanado tres partidos seguidos a un alto nivel. Supongo que satisfecho. -La verdad es que en los últimos partidos me he encontrado bastante bien, pero creo que el rendimiento ha sido de todo el grupo. El equipo venía siendo un tanto irregular no en el sentido de los resultados sino en el del juego, y creo que se está viendo ahora un Dépor más asentado en el campo; es más aquel Dépor de principio de temporada. -¿Cuál es la razón de esa irregularidad que intercala partidos buenos y otros flojos? -No lo sé, pero está claro que durante una temporada tan larga siempre se producirán esos altibajos. Yo soy de los que piensan que a nosotros nos vienen bien los encuentros más importantes, los partidos buenos en los que hay más motivación, y ahora que empiezan los importantes de la Liga de Campeones y que está en juego en ellos una parte de la temporada el equipo está mucho más tranquilo. -En Turín lo cosieron a usted a patadas. Le pegaron por todas partes. -Un poquito, sí (risas). -La más dura, la «cazada» de Conte por detrás. Gracias a ella vino usted cojeando desde Italia. -Sí, esa fue tal vez la más dura. Pero bueno, nada grave. -¿Y qué tiene que hacer un jugador habilidoso para poder brillar, porque cada vez que coge usted la pelota, el rival lo tiene claro: al suelo. -Pues aguantar y para delante, ¿qué puedo hacer? Tanto yo como otros... Hoy en día el fútbol es muy exigente, hay muchas entradas. Tampoco es algo que se pase de lo normal. Aguantar. -Pero la verdad es que todo vale ya contra los «artistas», que no están de moda. -Ya, pero esto es fútbol. Siempre ha sido así y no va a ser diferente ahora. La gente de ataque intenta sobreponerse a las defensas, y éstas tratan de que el atacante no haga su juego. -La Liga italiana debe ser un auténtico horror para un futbolista creativo, ¿no? -Pues seguro que sí, pero vamos... Espero que no tengamos que estar mucho tiempo con equipos como éstos (en referencia a la Juve). En fin, hay que adaptarse a todo. -Vamos, que no es su sueño en este momento. -Hombre, en principio no es mi sueño jugar en Italia (risas). De momento no, pero nunca se sabe... -¿Tiene usted una complicidad especial con Tristán? Se le ve muy cómodo cuando juega con él a su lado. -La verdad es que esta temporada hemos disputado juntos muchísimos partidos y eso también influye, ¿no? Esa situación, con alguien cerca y en la posición en que jugamos los dos... Pero bueno, en general todos tratamos de hacerlo lo mejor posible, sea quien sea el compañero.