El sorteo se empeña en meter al Dépor en la final de la Copa

Fernando Hidalgo Urizar
FERNANDO HIDALGO A CORUÑA

DEPORTES

El Figueres será el rival de los blanquiazules en las semifinales La pitonisa Lola ha puesto dos velas blanquiazules en el santuario de la Copa. La suerte campa a sus anchas por la Praza de Pontevedra y ha deparado al Figueres como rival del Deportivo en las semifinales del torneo del ko.

18 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Podría ser el Madrid, podría ser el Athletic, pero fue una perita en dulce que cuelga del árbol de la Segunda B. Sin trampa, ni cartón. Las manos de Manuel Montiel, consejero coruñés, fueron las que se encargaron de extraer el nombre de la entidad catalana. El presidente del Figueres fue quien, ante su desencanto, remató el emparejamiento: «No es que nos disguste el Dépor, es que preferíamos el Real Madrid», dijo. Lo que son las cosas, de la decepción de una hinchada que ve como su equipo se desinfla viaje a viaje, a una euforia que, sin ser desmedida, se ha apoderado de A Coruña. Aquí nadie piensa en el rival, ni en que hay que jugar dos encuentros, uno en Figueres el próximo jueves (televisado por el canal autonómico), y otro en A Coruña, el miércoles de la siguiente semana. Los incondicionales deportivistas ya están preparando su viaje a Madrid para el próximo 6 de marzo, día de la final, y día del centenario merengue. ¿Desprecio a los catalanes? No necesariamente. Parece impensable una sorpresa de tal calibre a doble partido. Desde luego sería una catástrofe pifiar ante un modesto, además de una bofetada a la afición y una falta de cortesía para con la diosa fortuna, que hasta la fecha ha alfombrado el camino del Dépor con rivales como el Marino de Luanco, La Cultural Leonesa, El Hospitalet y su campo de hierba artificial y el Valladolid . Irureta se mostraba encantado con el contrincante al mismo tiempo que reivindicaba su trabajo: «Hemos jugado dos semifinales en cuatro años. ¿Tenemos qué pedir perdón por ello?», dijo el vasco. Por su parte el consejero Manuel Montiel se mostró ponderado y respetuoso en extremo con el rival: «Aunque parece un rival fácil, los partidos hay que jugarlos y hay que ganarlos». Y acabó con un clásico: «En el campo de fútbol son once contra once y muchas veces la superioridad teórica no se refleja en el césped». El deportivismo piensa de diferente manera, en esta eliminatoria, sobre el césped habrá once jugadores de Segunda B contra once de Primera División y de Liga de Campeones. A veces, los matices son importantes. Se avecinan grandes emociones para la afición blanquiazul, con un calendario a afrontar muy difícil hasta el próximo 6 de marzo.