LA PRETEMPORADA DEL DEPORTIVO
26 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.A. ANDRADE VILALBA. Enviado especial Lo confirmaba ayer el propio futbolista blanquiazul. «Es cierto -dijo Dani Mallo-, Irureta me ha dicho que si me quedo en el Deportivo será con ficha del primer equipo». El jugador ha visto en esta decisión un paso adelante en su vinculación al club coruñés, sobre todo cuando Javier Irureta se muestra así de contundente: «Si Dani se queda en el Dépor no será como tercer portero, sino como uno de los tres guardametas del equipo, con los mismos derechos a la titularidad que Molina o Nuno». Es decir, que se acabó lo de ver a Dani entrenarse con el Dépor y jugar con el filial. El portero pasaría a tener ficha con el primer equipo, y otro se haría cargo de defender la meta del Deportivo B. Sin embargo, todavía no está claro que el coruñés vaya a quedarse en el club. Isidro Silveira, presidente del Racing, no ha renunciado a incorporarlo a la disciplina ferrolana. Lo ha pedido esta pretemporada, para que juegue cedido. El Racing tiene en nómina a Aizkorreta y Navas. Ninguno de los dos convence plenamente. El principal obstáculo para que se concrete la cesión es que la directiva deportivista ha exigido al Racing un compromiso de titularidad para el portero, pero por ahí no pasa el cuerpo técnico ferrolano. La negociación continúa en pie, y lo cierto es que ya van varias tentativas. No obstante, el guardameta asegura que nada sabe del interés del Racing ni de otros conjuntos de Segunda, donde Mallo podría recalar. Si se concretase la cesión, Irureta está dispuesto a iniciar la temporada únicamente con Molina y Nuno. «En ese caso -explica el técnico-, el portero del filial tendría que entrenarse con el primer equipo al menos un par de veces por semana», y estaría en unas condiciones similares a las que tuvo Dani la temporada pasada. Esa cesión de Mallo, unida a la hipotética baja de uno de los otros guardametas del Dépor, dejaría al equipo coruñés en cuadro, y ello podría hacer aconsejable el fichaje de otro portero. Sin embargo, Irureta no parece muy convencido. «Siempre quedaría la posibilidad del mercado de invierno para hacer frente a una eventualidad de ese tipo», asegura el técnico.