Destaca a Manel, «un jugador sobrado para la categoría» Antonio Maceda no ha vuelto a sentarse en un banquillo desde su etapa en San Lázaro (antes también pasó por el del Molinón). Fue la primera víctima de las urgencias blanquiazules. Cogió las riendas del equipo después del descenso y la sombra de la Primera División devino demasiado alargada.
07 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.En cualquier caso, mantiene contacto con varios de los jugadores que estuvieron a sus órdenes y que continúan en las filas santiaguesas. Y también está muy al tanto del día a día de su Sporting de Gijón. En opinión de Maceda, el Sporting ocupa en la tabla clasificatoria el lugar que le corresponde: «Es un equipo con muchos chavales de la cantera que apuntan buenas maneras pero que necesitan tiempo para cuajar. Le falta un poco de consistencia». De ahí que subraye la «irregularidad» como la nota más distintiva del conjunto asturiano. Observa que «el Sporting ha cuajado buenos partidos contra los rivales que están en la zona alta. En esos encuentros, jugó con mucho orden y ofreció detalles muy interesantes». Sin ese orden y sin esa concentración de las grandes citas se le han escapado puntos que ahora echa de menos. El colectivo gijonés ha ganado peso específico en la segunda vuelta, a raíz de la incorporación de Manel. Maceda tiene claro que, de haber estado el ariete en el Molinón desde principio de temporada, la trayectoria rojiblanca tendría su pico de prductividad más arriba. «No es un futbolista que lo haga bonito -explica- pero ahí están los números. Lleva nueve goles, cosa que no es nada fácil en la Segunda División. La Primera quizás le venga un pelín grande pero en Segunda va sobrado». En cuanto a la filosofía de juego del Sporting, anticipa que «es un equipo que se siente más cómodo cuando le deja el balón al rival y puede salir a la contra, porque tiene futbolistas que desnivelan. No suele llevar la iniciativa». En la primera vuelta todavía no estaba Manel. Pero Cherishev fue un estilete por su banda izquierda, la derecha del Compos. Antes, Lediakhov le dio la vuelta desde el punto de penalti a un partido que había comenzado con un gol tempranero del Compostela y que acabó con un 5-2.