El trompetista Will Smith revive el viejo sonido de Nueva Orleans

H. J. P. REDACCIÓN / LA VOZ

CULTURA

Salas Riquela y Garufa. El quinteto del trompetista Will Smith y el banjoísta Carlos Childe tocarán este jueves en el compostelano club Riquela y este viernes en la coruñesa sala Garufa.
Salas Riquela y Garufa. El quinteto del trompetista Will Smith y el banjoísta Carlos Childe tocarán este jueves en el compostelano club Riquela y este viernes en la coruñesa sala Garufa.

Entre los últimos legatarios de la tradición del jazz de Luisiana, el músico estadounidense inicia este jueves en Santiago una gira por España auspiciada por el banjoísta gallego Carlos Childe

11 jun 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

El cantante y trompetista Will Smith (Nueva Orleans, 1962) revivirá el viejo sonido de Luisiana en una gira española auspiciada por el banjoísta gallego Carlos Childe (Monforte, 1969) que comienza este jueves —a las 21.00 horas— en el compostelano Riquela Club y que seguirá al día siguiente —a las 22.00 horas— en la sala coruñesa Garufa. El tour llevará a la Will Smith’s New Orleans Jazz Cats por escenarios como el club barcelonés Jamboree, el Festival de Jazz de Barbastro, los madrileños club Recoletos Jazz y sala Clamores, el ciclo Jazz en la Plaza de Granada y el alicantino Festival Internacional de Jazz de Sant Joan, entre las once fechas ya contratadas. Todo, gracias al entusiasmo de Childe.

Un entusiasmo, hay que decirlo, que comenzó de modo fortuito hace 15 años cuando conoció al propio Smith en A Coruña, donde casualmente tocaba aquella noche. El contacto siguió a través de Facebook, donde el trompetista le reiteró su invitación a conocer Nueva Orleans. Aquella ciudad le voló la cabeza. «En mi vida había visto algo parecido. Era como viajar a los orígenes. Había conciertos a todas horas y en todas partes. Aunque es muy difícil encontrar y tocar el centro de las cosas, sobre todo, por los excesos del turismo, si hay algún sitio donde puedes palpar las raíces, ese es Nueva Orleans», cuna del jazz y un lugar donde el blues ha alcanzado altas y señaladas cimas. Ahora, Childe pasa entre tres y seis meses al año en Nueva Orleans.

Por entonces, él empeñaba su guitarra en los territorios del blues, pero aquella ciudad le cambió la forma de pensar. Fue así como hace siete años decidió mudarse al banjo. En una banda, entre dos trompetas, un trombón y una batería, a la guitarra le resulta difícil hacerse escuchar, dice medio en serio, medio en broma. «El banjo suena mucho más alto y, además, es genuinamente americano. De hecho, los estadounidenses piensan que es el único instrumento que se inventó en su país, aunque sus antecedentes estén en África en esa calabaza vaciada, con una piel de cordero y un mástil con cuerdas». Estudió y perfeccionó su técnica con una leyenda, Carl LeBlanc, que acompañó con su guitarra y su banjo a músicos de la talla de Fats Domino, Ellis Marsalis, Sun Ra y Screamin’ Jay Hawkins y formaciones como la Preservation Hall Jazz Band —institución a la que también Will Smith está muy ligado—. Childe, en cambio, dejó atrás la guitarra, no se vio capaz de compaginar los dos instrumentos: «La afinación es muy diferente, por no decir que yo no soy un virtuoso de la guitarra, y —confiesa— hasta me veía un poco estancado con ella. Siento que el banjo me da más, que le saco más jugo, aunque no sabría explicar por qué».

Pero la verdadera razón para ir a ver y escuchar a la Will Smith’s New Orleans Jazz Cats, asegura, no es su banjo, sino la trompeta y la voz de Will Smith. «A sus 63 años —argumenta—, forma parte de las últimas generaciones que crecieron escuchando a los auténticos artistas: su música es un testimonio directo del saber de esos pioneros, es el legítimo legatario de la tradición de Luisiana, y esa verdad se percibe sobre el escenario».

Compromiso social

A este valor suma Smith su compromiso social por transmitir ese patrimonio cultural a los más jóvenes también como profesor de música en el colegio y con la lucha por los derechos civiles de los afroamericanos —siempre al lado de su hermana mayor, la activista Dodie Smith-Simmons, que fue miembro de los Freedom Riders—. Además, a Will Smith lo adorna un gran coraje personal. En el 2019 le diagnosticaron párkinson y, debido al temblor en sus manos, fue sometido a una operación quirúrgica cerebral para mitigar los efectos de la enfermedad. Con su edad, tuvo que reaprender a tocar la trompeta, adaptándose a sus limitaciones físicas, y no ha dejado de cantar en sus conciertos.

En los recitales de las salas Riquela y Garufa sonarán los temas del último disco de Will Smith, Songs From My Heart, pero también piezas provenientes del repertorio tradicional. Y el público podrá disfrutar su peculiar estilo, sutilmente influenciado por los sonidos caribeños.