Entrega de Espigas de Honor a Fernando Trueba, Juan Diego y Juan Mariné
28 oct 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Aunque el protagonismo de ayer fue para la entrega de sendas Espigas de Honor para el director Fernando Trueba, el actor Juan Diego y el fotógrafo Juan Mariné, en una jornada que la organización etiquetó con el Día de España, la sorpresa estuvo en la sección oficial con la islandesa Rams, el valle de los corderos, segunda película de Grímur Hákonarson, tomada de un caso real ocurrido en su país, que, ojo, tiene la misma población de Ourense... Sorprende su tono naturalista, con toques de comedia negra y huyendo del sentimentalismo de garrafa destinado a encoger corazones y masajear lacrimales. Previsto su estreno español para el 23 de noviembre, nos sitúa en un valle ganadero y en dos hermanos que no se hablan desde hace 40 años, pero que cuidan de una prestigiosa variante de carneros ahora amenazada por una plaga parecida a la de las vacas locas. Pondrán en marcha un descabellado plan de consecuencias imprevisible para su relación. Destila aroma a Espiga de Oro.
No decepcionó la veterana Margarethe von Trotta con El mundo abandonado, drama de tintes autobiográficos y resolución impecable en que una mujer descubre la existencia de una hermana, como parte de secretos familiares bien guardados. Protagonizada por las actrices y también cantantes, Katja Riemann y Barbara Sukowa, juega a favor con la veracidad de los hechos, aunque le sobren los minutos finales, convencionales y anotados al happy end que parece haberse instalado en el cine como una suerte de revulsivo para tiempos de crisis. Correcta, pero también sobria por no caer en la tentación del desparrame emocional, es la española (coproducida con Lituania) La adopción, de la argentina Daniela Fejerman, con mucho oficio, que codirigiera varios filmes junto a Inés París, y que se centra en el doloroso periplo de una pareja para adoptar un niño en un país del Este. Con Nara Novas entregada y con una resolución formal irreprochable, tiene un problema: el guion. Desde el minuto 1, intuimos que tanta mentira, tanta corrupción y tanto traspiés, culminaría de la manera que ya indica el propio título.