Los «bomberos bien dotados» de González-Garcés: el día que A Coruña inventó los vídeos virales

VIVIR A CORUÑA

EDUARDO PEREZ

Fue concejal más de dos décadas y, sin embargo, todo el mundo le pone cara por unas declaraciones que se emitieron hasta en una televisión rusa. «Esta Semana Santa, en Zamora, una pareja me paró para preguntarme si yo era yo»

12 abr 2023 . Actualizado a las 17:10 h.

En el 2004 ya se había sembrado la semilla de la popularidad 2.0, la que uno se gana por el mero hecho de existir. Programas como Gran Hermano o Crónicas Marcianas eran una fábrica de famosos que saltaban a la palestra mediática por saberse histriónicos y extravagantes en su forma de hablar, actuar o vestir. Así, la pierna encima de Jorge Berrocal, las yoyas del yoyas (sic), las velas negras de la Bruja Lola o la Amparo del Pozí se colaron en las conversaciones de infinidad de españoles, delatando de algún modo el consumo masivo de lo que entonces se llamaba telebasura. Ajeno a todo esto vivía Carlos González-Garcés, entonces concejal socialista en A Coruña que hoy cumple 77 años.

Para los que no aten cabos a la primera, quien fuera edil del Ayuntamiento durante 25 años recuerda que el vídeo que lo hizo famoso ocurrió una semana antes de los atentados de Atocha, para entender cómo de caldeados estaban entonces los ánimos en la política nacional. Contextualiza porque, pese a convertirse entonces en protagonista de un vídeo que aún hoy le sacan a relucir, ayudó a humanizar su gremio. La cuestión es que en una rueda de prensa, como cabeza visible del área de Seguridad Ciudadana, comentó que «los bomberos [de A Coruña] están bien dotados», y se armó la marimorena.

Los quince minutos de fama de Andy Warhol aún le repiten a González-Garcés. No fue tanto por la confusa declaración, —«me refería a la dotación económica», advierte aún hoy— sino por el ataque de risa que le entró, incontrolable, y que contagió a todos los allí presentes. El corte, de unos dos minutos, apareció en todos los informativos nacionales, e incluso, asegura Garcés, tiene conocimiento de que llegó a Rusia. Una grabación que le gustaría conseguir pero a la que no ha llegado a tener acceso.

Diecinueve años después de aquella anécdota le sigue sorprendiendo el revuelo que causó, que fue de tal magnitud que aquel año incluso le llegaron a pedir una foto en Madrid cuando iba paseando con el periodista de La Voz Pablo Portabales. Sin llegar a tales extremos, esto ha ido repitiéndose a lo largo del tiempo, tanto que esta misma Semana Santa «una pareja me paró en Zamora para preguntarme si yo era yo». Él era él. El mismo que reconoce que aunque ha visto muy pocas veces su vídeo, «siempre que lo hago me hace mucha gracia».