El ganadero de Vilasantar sigue desaparecido tras 15 días. La familia se queja de trabas de la administración
05 feb 2016 . Actualizado a las 08:23 h.La vida de José Luis y su familia se ha convertido en una incógnita. Este trabajador de Endesa en As Pontes comienza a agotar sus días de vacaciones de todo el año para atender el ganado y la casa familiar en Cezar, (Vilasantar). Y, cuando las labores dan una tregua, sale a los montes a buscar a su hermano Manuel -desaparecido desde el 20 de enero-, con la ayuda de algunos vecinos.
La consideración de fugitivo y desaparecido a la vez ha diluido la contundencia de las administraciones para buscar a Manuel. La Xunta acudió a retirar numerosas vacas de Suárez por no poder atender a su amplia ganadería (el año pasado fue sancionado por el Seprona). Para evitar conflictos, la Guardia Civil lo apartó a una cuadra donde, aseguran los agentes, Manuel se enfrentó a ellos e hirió a dos en el forcejeo antes de huir por un ventanuco.
Según el testimonio de los propios familiares, la Guardia Civil les indicó que no sería necesario buscarlo. «Dixeron que cando tivera fame volvería», apunta José Luis. Pero Manuel no regresó. Al día siguiente presentaron la denuncia y la Guardia Civil les recomienda que hagan carteles con la foto del desaparecido. Solo disponen del DNI. Con bolígrafo escriben las características físicas y la ropa que llevaba en la desaparición. «Foron facer os carteis ao Concello e ate lles cobraron as fotocopias», se queja José Manuel Martínez, uno de los vecinos que ha colaborado con la familia desde la desaparición del ganadero de 48 años.
Ese día también solicitaron al alcalde de Vilasantar la incorporación del GES para buscar a Suárez. «Dinos que non é posible», añade el vecino. Sí encuentran apoyos entre residentes de la zona y grupos de cazadores, pero la búsqueda se realiza de forma descoordinada.
La aparición del caso en la prensa moviliza a Emerxencias de Galicia. Las conversaciones entre el delegado del Gobierno y la Guardia Civil consiguen finalmente que el GES de Curtis se sume a la búsqueda a última hora del día 26 de enero. Su concurso se esfuma con el paso de los días.
El 29 les comunican que Manuel ha sido visto en Castro de Rei (Lugo). Al día siguiente, acuden al cuartel de la Guardia Civil de Vilalba, se reúnen con el responsable del puesto y comprueban que este no sabe nada de ningún ganadero desaparecido en Vilasantar. Desde el propio cuartel de Vilalba se envía entonces la foto de Manuel Suárez a toda la provincia de Lugo.
El día 6 reciben la visita de un alférez de la Guardia Civil para transmitir tranquilidad a José Luis y sus hermanos. «Insisten en que está en Castro de Rei, pero sen datos», se queja la familia, quien recalca que Manuel Suárez no es un fugitivo, sino un enfermo psíquico. De hecho, un auto de un juzgado de Betanzos emitido seis días antes de la desaparición de Manuel reza: «El médico forense ha apreciado una posible sintomatología psíquica del tipo ideación delirante de perjuicio y de conspiración para sacarle su ganado». Además de la falta de un dispositivo coordinado, los hermanos también se sienten desamparados por no tener ayuda psicológica desde la administración. «Meus pais teñen máis de 80 anos», apunta Jose Luis.