Tres encapuchados sustraen un coche en Oleiros, roban en A Ponte do Porto y Malpica y amenazan al dueño de un bar
31 ene 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Enésima oleada de robos en la Costa da Morte. Tres individuos robaron un vehículo y lo emplearon posteriormente para asaltar dos establecimientos hosteleros, uno en A Ponte do Porto y otro en Malpica. Los delincuentes amenazaron de muerte al dueño de uno de los bares, que había salido a la ventana alertado por los ruidos y trató de ahuyentarlos, sin éxito. Los hechos ocurrieron en la madrugada de ayer. Tres individuos encapuchados, según apuntaron varios testigos, sustrajeron un Mazda, modelo MX6 de color gris, en el término municipal de Oleiros. Esta actuación debió de producirse a lo largo de la misma noche del domingo porque a media mañana de ayer el propietario del turismo no había interpuesto la correspondiente denuncia en la Guardia Civil. Al vehículo le habían hecho el puente.
Las investigaciones de la Guardia Civil apuntan a que estos tres ladrones se trasladaron hasta A Ponte do Porto. El objetivo, el café-bar Pampín. Eran las cinco y media de la madrugada. Encima del local residen su dueño, Damián Pampín López y su pareja, Diana Touriñán Figueroa. La mujer relató su versión de lo ocurrido: «Estabamos dándolle o biberón ao bebé. De súpeto, escoitamos un ruído procedente da rúa e saímos ver que pasaba. O coche tiña teito solar e vimos perfectamente que había unha persoa dentro. O meu home berroulles para que marcharan. Díxolles que ía chamar á Garda Civil. Entón o tipo do coche dixo: ‘¡Métete para dentro que te matamos!’. Entón saíron do bar os outros dous ladróns. Levaban a rexistradora e marcharon». Según la víctima, los ladrones forzaron la reja eléctrica y accedieron al bar por un hueco muy pequeño: «Ían encapuchados e en todo momento miraban para abaixo». Los delincuentes, además de llevarse la registradora con el dinero, robaron la recaudación de la tragaperras tras destrozar a golpes la máquina.
La noche de fechorías continuaría por Malpica. Sobre las seis de la mañana, estos mismos individuos (un testigo describió el mismo modelo y color de coche) asaltaron Casa Panchito, en las proximidades de la Casa do Concello. Los delincuentes accedieron al local tras destrozar un ventanal. Se llevaron de botín el cajetín de la tragaperras y la registradora con el cambio.
El turismo, finalmente, fue abandonado en una pista de O Monte do Carme, en Carballo. Parte de los restos de las registradoras aparecieron en el interior del turismo. Otros fueron encontrados por la Guardia Civil en la zona de Beo (Malpica).
Un «modus operandi» muy arraigado entre la delincuencia carballesa
En la Guardia Civil lo tienen meridianamente claro. Los tres individuos que robaron el coche en Oleiros y asaltaron el Bar Pampín y Casa Panchito pertenecen a una de las bandas «más o menos organizadas» que hay en Carballo. El modus operandi los delata: sustraen un turismo en A Coruña o su área de influencia, y lo emplean para cometer sus fechorías por la Costa da Morte, e incluso en otras provincias. Gracias a este sistema, estos grupos, en su mayoría integrados por carballeses, logran pingües beneficios. En apenas un año llevan unos cuarenta negocios robados entre Corme, Ponteceso, Vimianzo, Baio, Zas, Camariñas, Carballo y Malpica, principalmente.