El presidente de Plus Ultra admite el pago de una «mordida» a Zapatero por el rescate a la compañía

J. Arias Lomo / A. Santos MADRID / COLPISA

ESPAÑA

El presidente de Plus Ultra, Julio Martínez Sola, en la comisión de investigación sobre el caso Koldo, del Senado.
El presidente de Plus Ultra, Julio Martínez Sola, en la comisión de investigación sobre el caso Koldo, del Senado. CARLOS LUJAN | EUROPAPRESS

El presunto testaferro, Julio Martínez Martínez, remitió un documento al juez en el que afirma que el expresidente medió en el asunto

21 jul 2026 . Actualizado a las 11:47 h.

Julio Martínez Martínez, considerado el presunto testaferro y pagador de José Luis Rodríguez Zapatero, remitió este lunes un documento clave al juez José Luis Calama en el que señala al expresidente del Gobierno y dice que este medió en el rescate de Plus Ultra, que ascendió a 53 millones de euros. El empresario y administrador de la consultora Análisis Relevante, epicentro del caso en el que se investigan las supuestas irregularidades en la concesión por parte de la SEPI de la ayuda pública a la aerolínea, muestra su disposición a «colaborar y contribuir al esclarecimiento de los hechos».

Una colaboración a la que también se sumó el presidente de la compañía aérea, Julio Martínez Sola, que admite haber pagado al expresidente una comisión por sus gestiones para lograr el rescate para la aerolínea. Y aunque en la primera llamada que el exjefe del Ejecutivo hizo al empresario —a través de «un número oculto»— no solicitó compensación económica, el documento que Martínez Sola presentó este lunes ante el juez encargado de la instrucción del caso en la Audiencia Nacional, Ismael Moreno, afirma que los directivos de la compañía aérea tuvieron «plena conciencia» de que tanto Julio Martínez Martínez, como el propio expresidente «sí tenían la pretensión de cobrar por las gestiones a realizar». Internamente, en chats de WhatsApp entre los directivos de la aerolínea, estas gestiones se calificaron como un «guiso montado» y una «mordida» canalizada a través de una «finance boutique». Ambos siguen así la estela de Víctor de Aldama, que gracias a su pacto con la Fiscalía Anticorrupción en el caso de las mascarillas logró una reducción de la condena y evitó la cárcel.

La estrategia de ambos llega un día antes de que el amigo de Zapatero «Julito» tenga que sentarse ante el juez Calama y deja en una situación más que comprometida al expresidente del Gobierno. 

El empresario revela en este escrito que sus hilos con la aerolínea comenzaron a moverse en mayo del 2020, cuando el propio exsecretario general socialista le anticipó que los altos cargos de la compañía aérea le llamarían de forma inminente. De acuerdo con la versión remitida al juzgado, ese contacto se materializó el 16 de mayo del 2020 por parte del dueño de Plus Ultra, Julio Martínez Sola, y su consejero delegado, Roberto Roselli. Ambos directivos le trasladaron la asfixia financiera que atravesaba la compañía y la necesidad imperiosa de obtener inyecciones de capital, una situación de vulnerabilidad de la que el propio Zapatero ya estaba plenamente al corriente.

Martínez Martínez enfatiza ante el magistrado que él no tenía ninguna capacidad individual para abrir puertas a la financiación —ni en el sector público ni en el privado—, por lo que su rol real se limitó al de un mero enlace. El verdadero estratega que guiaba la hoja de ruta y marcaba las directrices era el expresidente del Gobierno en su condición de consultor.

Además, para articular esta estructura de influencia, se fundó la firma Análisis Relevante, orientada a la asesoría estratégica, conferencias e informes internacionales que dependían de la firma del propio Zapatero, quien actuaba como principal consultor de la misma. El capital de esta mercantil se distribuyó entre el propio Martínez Martínez (75 %) y el periodista Sergio Sánchez (25 %), quien se encargaba de pulir y rematar los textos del exmandatario.

De la estética y maquetación de los documentos se ocupaba la agencia Whathefav, que percibió una iguala de 3.000 euros al mes hasta el año 2025. «El señor Rodríguez Zapatero quedó fuera del accionariado y órganos formales de la empresa, pero era quien la lideraba y decidía todas aquellas cuestiones de estrategia y captación de clientes», añade en el escrito.

El juez instructor acordó imputar al «amigo» de Zapatero tras recibir varios informes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional, que le señalaban como el principal pagador y presunto testaferro del expresidente. Ahora, en un movimiento que se asemeja a la estrategia que ejecutó Víctor de Aldama en la causa de las mascarillas y que le libró de la cárcel, Martínez ha decidido abrirse a colaborar activamente con la Fiscalía. Su declaración de mañana, marcada por esta confesión, se antoja crucial a la hora de aportar luz definitiva sobre el verdadero papel del expresidente Zapatero en la trama.

Captador de cuatro contratos

Según el escrito presentado por «Julito», el expresidente Zapatero habría sido el encargado de la «captación» de clientes para Análisis Relevante. Relata que, aunque no formaba parte del accionariado ni de los órganos formales de la consultora, «era quien la lideraba y decidía todas aquellas cuestiones de estrategia y captación de clientes» haciéndose vale de las relaciones personales y profesionales que logró hacer durante su etapa en la Moncloa. «El señor Rodríguez Zapatero captó a las cuatro empresas que contrataron con AR hasta el año 2025», relata el documento remitido al juez Calama.

Martínez explica que uno de los primeros clientes que obtuvo la compañía que dirige fue la compañía aérea Plus Ultra en mayo del 2020, momento en el que el expresidente del Gobierno «le adelantó que iba a recibir una llamada de los directivos de esta compañía». En paralelo, continúa el escrito, el exjefe del Ejecutivo habría «captado» también a Softgestor, una empresa vinculada con el empresario ya fallecido Francisco Flores —una gestoría que, según la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, estaría vinculada a algunas de las sociedades que se investigan en el proceso—.

La tercera empresa con la que Zapatero habría actuado como «captador» es Inteligencia Prospectiva, que podría haber sido utilizada para canalizar pagos irregulares hacia el entorno del expresidente del Gobierno. Los informes de la Benemérita señalan que, presuntamente, habría transferido más de medio millón a la empresa de las hijas del exjefe del Ejecutivo Whatthefav. «La relación con la familia Amaro vino por el señor Rodríguez Zapatero», refleja el escrito.

Grupo Aldesa es descrita en el documento remitido este lunes como «la cuarta mercantil que contrató los servicios de Análisis Relevante» con un «contrato de asesoramiento idéntico a los anteriores» y bajo el que se acordó una remuneración de 5.000 euros mensuales (más IVA). Martínez revela que, en realidad, el objetivo de la contratación de esta firma era «el asesoramiento personal» del expresidente del Gobierno «a la mercantil para todas aquellas cuestiones que pudieran surgir» —lo que significa que, según la versión de «Julito», Análisis Relevante habría actuado como un mero intermediario—.