Prohibido desaparcar los domingos

Sandra Faginas Souto
Sandra Faginas CRÓNICAS CORUÑESAS

A CORUÑA CIUDAD

Un coche participante en el rali, durante la prueba cronometrada al pie del hospital Abente y Lago
Un coche participante en el rali, durante la prueba cronometrada al pie del hospital Abente y Lago GONZALO BARRAL

Es una angustia pensar que tengas que irte urgentemente y te encuentres en una ratonera de calles cortadas. Porque, además, no es algo puntual

05 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

A los coruñeses nos gusta correr, a los coruñeses nos gusta el deporte mañanero de los fines de semana y observar que la gente es solidaria, que se suma a cientos de carreras de apoyo a las buenas causas. Pero a los coruñeses también nos gusta tener libertad de movimiento, por eso entiendo a los vecinos que se quejan cada vez que se quedan secuestrados en su barrio. Un día va a pasar algo y nos echaremos las manos a la cabeza. Les sucedió hace unos días a los residentes de la Ciudad Vieja, que se quejaron abiertamente de que no podían mover sus coches debido al rali que se celebró en la ciudad. Es una angustia pensar que tengas que irte urgentemente y te encuentres en una ratonera de calles cortadas. Porque, además, no es algo puntual. Sabemos por experiencia que es común que en los barrios del centro, como el Orzán, los fines de semana tengas un aviso de que está prohibido desaparcar tu vehículo hasta las once y media de la mañana porque hay una carrera. Que está muy bien, pero la gente no solo corre, también tiene que ir a trabajar los domingos (pienso en aquellos que madrugan, por ejemplo, para cuidar de todos nosotros en el hospital) y de pronto se ven metidos en un laberinto de incomodidades. Algunos aparcan a mucha distancia si ya saben de antemano que por la mañana van a tener que coger el coche, pero hay otros que se encuentran de pronto con la urgencia del susto. Una madre mayor enferma, un niño que se pone malo, o que sencillamente necesitan ayuda de cualquier tipo. Esos son motivos de peso, pero en realidad no hay que pensar en ninguna justificación. A los coruñeses nos gusta tener libertad para salir de casa a cualquier hora, aunque sea para pedir un taxi... ¡y que no venga! Es para echarse a correr.