El Chuac, plata internacional por la prevención de fracturas

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Parte del equipo multidisciplinar del Chuac, con la distinción de planta de la Fundación Internacional de Osteoporosis
Parte del equipo multidisciplinar del Chuac, con la distinción de planta de la Fundación Internacional de Osteoporosis

El galardón de la Fundación Internacional de Osteoporosis reconoce el trabajo de múltiples equipos implicados en el diagnóstico y tratamiento de los pacientes más vulnerables y propensos a sufrir caídas traumáticas

02 dic 2025 . Actualizado a las 14:43 h.

El Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña acaba de ser reconocido con la distinción de plata FLS (Fracture Liaison Service- Servicio de Enlace de Fracturas), otorgada por la Fundación Internacional de Osteoporosis (IOF).

Esta acreditación reconoce el compromiso de los profesionales de los distintos servicios clínicos del complejo con la prevención de nuevas fracturas y la mejora en la atención de los pacientes con osteoporosis, alineándolos con los estándares internacionales de calidad asistencial.

Este galardón «no seria posible —explican desde el centro— sin la participación de un equipo multidisciplinar coordinado por el servicio de reumatología y en el que participan los servicios de traumatología, medicina interna, rehabilitación, hospitalización a domicilio, ginecología, oncología, urología, nefrología, neumología, endocrinología, digestivo, pediatría, radiodiagnóstico, urgencias, farmacia, laboratorio, así como las unidades de trasplantes y de prevención de caídas de atención primaria, y fisioterapia».

Las fracturas por fragilidad «suponen un grave problema de salud pública, especialmente en un país como España, con un envejecimiento acelerado de su población», subraya el equipo de Reumatología, que dirige Javier de Toro. Cada año, en España se producen entre 150 y 350 casos por cada cien mil habitantes, de modo que se calcula que más de 285.000 personas sufren fracturas osteoporóticas, una cifra que «aumentará un 30 % antes del 2034», advierten.

«La primera fractura es solo la punta del iceberg, ya que incrementa el riesgo de nuevas fracturas», además de reducir la autonomía y la calidad de vida del paciente y elevar el gasto sanitario. Para cambiar esta realidad, «hay una serie de intervenciones concretas y coste-efectivas que se proponen, como la mejora en la coordinación asistencial entre atención primaria y hospitalaria», agregan desde el hospital, así como la creación de unidades de coordinación de fracturas (FLS), servicios multidisciplinares que identifican y tratan a pacientes con fracturas por fragilidad, con protocolos estandarizados y seguimiento activo. Con estas intervenciones, los especialistas calculan que podrían evitarse más de 1.200 fracturas anuales en España y ahorrar 18 millones de euros al sistema sanitario.

Además, los profesionales abogan por la realización de campañas de sensibilización social que aumenten el conocimiento sobre la osteoporosis y, al tiempo, refuercen la idea de la importancia de hacer ejercicio físico y trabajar las rutinas de coordinación para evitar que se produzcan caídas y fracturas. «Por cada euro invertido en prevención secundaria, se estima un retorno de más de 32 euros en beneficios para la sociedad», subrayan desde el Chuac.

 Javier de Toro, jefe de Reumatología, valoró que la acreditación les ha sido concedida por «hacer bien lo que hay que hacer», en especial en lo que tiene que ver con «evitar que sufran fracturas osteoporóticas pacientes que ya han sufrido una». Además de recordar que la osteoporosis es «una enfermedad silente, que no se ve» y que se acrecienta a medida que avanza la edad porque con el envejecimiento los huesos se vuelven más frágiles, subrayó que «un paciente que sufre una fractura tiene hasta cuatro veces más probabilidades de sufrir otra en ese mismo año», de ahí que los especialistas aboguen por hábitos saludables tanto en lo que se refiere a la dieta, con una alimentación rica en lácteos, sino también en lo relativo a la práctica de actividad física «de fuerza» y a la toma de tratamientos.

«La acreditación garantiza que nuestra área sanitaria tiene los estándares de calidad para un diagnostico certero, para realizar el seguimiento de los pacientes, vigilar la adherencia a los tratamientos y evitar la segunda fractura», recalcó de Toro, que subrayó también «el papel fundamental de los médicos de atención primaria, identificando los pacientes de mayor riesgo e impulsando las medidas adecuadas para evitar las fracturas».