El Inibic desarrolla un chip para predecir el uso de prótesis

r. domíguez A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA CIUDAD

El kit ideado por el grupo de investigación en artrosis calcula el riesgo de necesitar un cambio de rodilla

10 dic 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

El grupo de estudio de reumatología del Inibic (Instituto de Investigación Biomédica de A Coruña) ha desarrollado un chip con la Cátedra Bioibérica que permite determinar el riesgo de necesitar una prótesis de rodilla si se sufre artrosis.

El kit, que se denomina Arthrotest, fue objeto de análisis en la jornada Algo se mueve en la artrosis celebrada recientemente en el Paraninfo del Rectorado de la Maestranza, donde Francisco Blanco, director científico del Inibic, expuso el desarrollo del chip predictor. «Se trata de un kit que utiliza ocho polimorfismos genéticos y diferentes variables clínicas para predecir si un paciente que tiene artrosis en el plazo de ocho a diez años va a necesitar una prótesis de rodilla», explicó.

La prueba es sencilla, ya que se utiliza la saliva del paciente. La muestra se remite en frío al laboratorio donde se centraliza la recogida, situado en Bilbao, se aísla el ADN y se determina la presencia de esos indicadores genéticos. «Con estos ocho y el cruce de variables clínicas, se utiliza un algoritmo matemático para calcular el porcentaje de probabilidades que tiene cada enfermo de terminar con una prótesis», señaló Blanco.

Para poder diseñar el chip «analizamos más de 700 genes, y logramos llegar a la conclusión de los ocho cuya presencia se relaciona con la necesidad de prótesis», añade el responsable del centro de investigación integrado en el Chuac.

El diseño del kit, cuya patente es de la Cátedra Bioibérica, supone un avance más para futuros desarrollos, en concreto de terapias a la carta, ya que «hoy por hoy no existen tratamientos farmacológicos que puedan frenar de forma eficaz la progresión de la enfermedad», lamenta Blanco, que no obstante destaca su utilidad para adoptar otras medidas preventivas en pacientes con destrucción rápida del cartílago. «Suelen ser pacientes jóvenes que hacen deporte y a los que se puede recomendar no hacer ejercicios de impacto con repercusión en la articulación, y lo mismo sucede con la obesidad, que también se puede controlar para tratar de retrasar al máximo el avance de la artrosis».

La prueba tiene un nivel de fiabilidad que supera el 80 %

Francisco Blanco defiende que el kit «es un instrumento porque no cabe duda de que en un futuro se desarrollarán fármacos específicos para frenar la degeneración, y entonces ya contaremos con la prueba que nos permite identificar a los pacientes con más probabilidades de acabar necesitando una prótesis», reflexiona.

Para desarrollar el Arthrotest, el grupo de investigación coruñés incluyó en el estudio a un total de 268 pacientes, 43 de ellos del área sanitaria coruñesa. Según los datos recogidos tras la evaluación del proyecto, el nivel de fiabilidad supera el 82 %, de modo que para Blanco el kit se confirma como «un buen instrumento de medida».

Sin embargo, por el momento lamenta que se trate de una herramienta con escaso conocimiento entre la población e incluso entre los profesionales, y lo achaca a que «falta contar con un tratamiento farmacológico que sea eficaz para todos los casos» y también al hecho de que, por el momento, se trata de una prueba que tiene un coste, ya que no la financia el sistema nacional de salud y solo se puede llevar a cabo en la medicina privada. Ya comercializado, el kit predictor tiene un coste de 174 euros.