El colectivo vecinal Terra de Xallas, de Santa Comba, se hace eco del malestar ciudadano por la falta de medidas de control municipal sobre las obras de iniciativa privada que afectan a las zonas públicas, como son calles o aceras de la capital xalleira. Es el caso de un edificio de viviendas en construcción, que se levanta en la avenida Alfonso Molina, y está situado muy próximo a la zona escolar de la localidad. Se trata de un lugar de paso obligado para los estudiantes del instituto y el colegio, que al igual que el resto de transeúntes, deben cruzar por la calzada en este punto, debido a que una valla metálica ocupa la totalidad de la acera.
Para colmo de males, cuando hay camiones descargando material, ni siquiera es posible cruzar por el espacio reservado para el aparcamiento de vehículos. Por ello, desde la asociación exigen al Concello que tome medidas en el asunto y ponga una solución que evite tales problemas.
La presidenta de Terra de Xallas, María del Carmen Gómez Méndez, también incide en la necesidad de que por parte del Concello de Santa Comba se tomen medidas contra una obra en estructura paralizada en las proximidades del instituto. Como quiera que sus bajos no están tapiados con paredes de ladrillo, lo habitual, dice, «es que los jóvenes entren al interior de la obra sin más», lo que podría desencadenar algún accidente por la total falta de medidas de seguridad por parte de sus promotores. Añaden, que tampoco parece normal permitir a los promotores que bolsas de arena o ladrillos estén suspendidos con cuerdas sobre la vía pública, por donde transitan los peatones.
Falta de limpieza
Por otro lado, María del Carmen Gómez también señala que las quejas sobre los problemas en las zonas públicas del casco urbano xalleiro que le hacen llegar los vecinos afectan igualmente a la falta de limpieza en las calles o en las zonas de recreo «como el parque infantil, donde lo habitual es que se celebren botellones las noches del sábado y dejen todo lleno de porquería», indica la presidenta la la asociación.
Asimismo advierten que en algunas calles, como Miraflores, Ferradura o la misma Alfonso Molina «hay muchas baldosas sueltas en las aceras. Vas andando y te encuentras con sorpresas porque te salpican los días de lluvia». De la misma forma, los pasos de peatones, tampoco se libran.
«Existe una evidente pasividad del Concello a la hora de garantizar la seguridad», aseguran desde la asociación vecinal Terra de Xallas, que además destacan que algunos pasos de cebra llevan más de un mes «a medio pintar».