Fernando Pardiño preside una asociación recién creada, pero que ya ha despertado el interés de doscientos aficionados
14 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Después de varios meses de gestación, que comenzaron en abril, ya es una realidad la Asociación Club Radio Control Carballo. Fernando Pardiño, su principal impulsor por su condición de gran aficionado a estos vehículos en miniatura, es el primer presidente de la nueva entidad, en cuya junta directiva figuran otros amantes de estos artilugios a motor como Roberto Rey, vicepresidente, Mónica Andrade, secretaria; Laura Suárez, tesorera, y Juan Manuel Andrade, vocal.
Pese a su juventud, la asociación dispone ya de su propio circuito gracias a la colaboración del Concello de Carballo y, sobre todo, de la empresa Montajes Alán. El recinto, situado en el polígono de Bértoa -a poca distancia del campo de fútbol de As Eiroas- tiene 209 metros de longitud -o de cuerda, según el argot del mundo del radio control- y 4,2 de ancho. Por ahora tiene tres saltos, aunque la pretensión de los responsables de la asociación es instalar alguno más y ampliar en el futuro el tamaño total del circuito hasta los 300 metros.
La afición de Fernando Pardiño ya viene de atrás puesto que ya ha participado en competiciones en la zona de Vigo. Y precisamente, ha sido la necesidad de desplazarse para practicar esta afición lo que lo ha animado a poner en marcha la entidad y hacer realidad un circuito en la comarca, puesto que los más cercanos que existían hasta la fecha están ubicados en Fene y A Silva.
Más de 200 personas se han puesto ya en contacto con la asociación para convertirse en socios. Proceden de los puntos más diversos de la comarca de Bergantiños e incluso de otras zonas como Arteixo, A Coruña, Ordes, Carral y Santiago. La cuota anual es de 50 euros, aunque los que no sean abonados pueden disfrutar de las instalaciones pagando una tarifa diaria.
Hasta el momento, el circuito carballés sólo ha acogido pruebas oficiosas, pero Fernando Pardiño espera adquirir en breve un equipo informático para poder organizar competiciones regladas. Para ello será necesaria una inversión de unos 7.000 euros para adquirir un ordenador, un programa y los trasponder que sirven para contabilizar las vueltas que da cada vehículo. Sí están instaladas ya las gradas desde las que los participantes podrán controlar sus coches y el público seguir el desarrollo de unas competiciones que, en principio, serán comarcales, pero que en el futuro podrían ser de ámbito gallego o nacional.
También están realizando los trámites en el Concello para dotas las instalaciones de luz y agua, servicios imprescindibles para el desarrollo de las competiciones.